Con la mejora de las condiciones climáticas, el Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público inició la recuperación de la Ruta Provincial 321 en la zona de Lules, uno de los sectores más afectados por las crecidas recientes en la Quebrada de Lules.
El operativo apunta a recuperar la transitabilidad y reforzar la seguridad en un corredor clave para la conectividad y el movimiento de la producción local.
Las primeras tareas se concentran en el despeje de calzada, la remoción de sedimentos y el relevamiento técnico de los daños que dejó el agua, especialmente en tramos con socavamiento. En el lugar trabaja la Dirección Provincial de Vialidad, con retroexcavadoras y camiones destinados a limpiar, ordenar el terreno y habilitar condiciones de circulación seguras.
El ministro Marcelo Nazur aseguró que el despliegue comenzó apenas el clima permitió el ingreso de los equipos: “como nos pidió el gobernador Osvaldo Jaldo, estamos en el terreno desde el primer momento en que el clima nos permitió ingresar con los equipos."
“No vamos a descansar hasta que la Ruta 321 esté nuevamente operativa y segura para todos los productores y vecinos de la zona”.
Por su parte, el director de Vialidad, Pablo Díaz, detalló que ya operan un topador y tres retroexcavadoras sobre orugas y explicó el esquema de trabajo: “vamos a encauzar el río y, una vez que no haya agua, comenzaremos con la segunda etapa que consistirá en colocar el paquete estructural y volver a pavimentar”.
También precisó que, en esta instancia inicial, la prioridad es “acondicionar el río, encauzarlo” y mejorar accesos para acelerar la logística dentro del frente de obra.
Según indicaron las áreas técnicas, una vez completada la emergencia se avanzará con refuerzos en márgenes y sectores críticos para prevenir nuevos inconvenientes durante el resto del período estival.
























