En el Hospital Avellaneda, el Servicio de Alimentación y Lactancia Materna funciona como una pieza central para sostener la atención diaria de pacientes internados y acompañar la alimentación de bebés y madres en distintos contextos clínicos. El área, dirigida por la jefa del Servicio de Alimentación, licenciada en nutrición Laura Galindez, se organiza en tres sectores principales: cocina, centro de lactancia materna y lactario de fórmula, con circuitos definidos, horarios extendidos y procedimientos estrictos.
Tres sectores para una tarea diaria y coordinada
La licenciada Galindez explicó que la estructura del servicio integra espacios con funciones diferenciadas. Por un lado, el sector de cocina, donde se observan las preparaciones que se realizan durante el día tanto para pacientes internados como para el personal. Por otro, el centro de lactancia materna, destinado a la extracción, conservación y entrega de leche materna según indicación médica. Y, finalmente, el lactario de fórmula, enfocado en la preparación segura de fórmulas cuando la lactancia materna no puede administrarse.
Cocina e interconsultas: planes nutricionales al alta
En el área de cocina, señaló Galindez, trabajan licenciados en nutrición que realizan interconsultas en salas de adultos, pediatría, neonatología y maternidad. Además, cuando el paciente recibe el alta, se diseña un plan nutricional adaptado a sus requerimientos, como parte del seguimiento y la continuidad del cuidado.
Centro de Lactancia Materna: extracción, higiene y conservación
La principal función del centro de lactancia materna es la extracción de la leche materna. El sector funciona de 7 a 19 horas y cuenta con un staff de tres personas, en guardias rotativas de 12 horas. En relación al circuito interno, Galindez detalló: “Tenemos un sector de recepción de las madres, donde la encargada del día consigna nombre y apellido, lugar donde está internado el niño y posteriormente la mamá pasa el sector de higiene donde luego de higienizarse se coloca barbijo y cofia, para luego pasar al sector de extracción donde tenemos tres box con bombas eléctricas, sacaleches manuales y eléctricos y la parte de refrigeración para el mantenimiento de la leche materna, que se guarda debidamente rotulado con el nombre del niño, lugar de internación, fecha y hora”.
Luego describió qué ocurre cuando el bebé no puede alimentarse en ese momento y cómo se articula con otros equipos.
“Si el bebé no puede alimentarse en el momento, guardamos la leche materna en el freezer y, cuando el médico lo indica, se realiza la entrega. Finalmente, el sector de lactario de fórmula está conformado por su referente, la licenciada María Anabell Rojano y tres auxiliares que trabajan interdisciplinariamente con otros servicios, con los médicos y enfermeros de pediatría, neonatología, internación conjunta, siempre muy en contacto con el consultorio de lactancia materna, enseñándoles técnicas de extracción a las madres”, detalló, a la vez que destacó los procedimientos de higiene de materiales que se implementan antes de derivarlos al Servicio de Esterilización.
Lactario de fórmula: preparación cuando la lactancia no es posible
La referente del sector de lactario, licenciada Rojano, explicó que el servicio también contempla la preparación de fórmulas en un rango horario amplio.
“Desde el hospital se intenta que la principal alimentación sea a través de la lactancia materna, pero en algunas circunstancias, ya sea por necesidades del bebé o por alguna patología que esté sufriendo la mamá y que haga que se encuentre con alguna medicación, no se puede administrar la leche materna al niño, entonces se utilizan las distintas fórmulas que aquí se preparan. Hay un sector de preparación de fórmulas desde las 6:30 de la mañana, hasta las 21:30 de la noche, de acuerdo a la necesidad del bebé”.
También explicó el esquema de evaluación diaria y el control de cambios. “Entre el médico y la nutricionista se evalúa al niño, sus necesidades, y se hace una indicación todos los días, con la cual el equipo del lactario evalúa y prepara”.
“Cada tres horas el equipo supervisa si hay algún cambio y se van haciendo las preparaciones de la leche; a las 21:30 ya se dejan las leches para que se administren durante la noche, las cuales quedan refrigeradas en los distintos sectores, y a las 6:30 de la mañana vuelve a ingresar el personal que sigue haciendo las leches el día siguiente”, sostuvo.
























