Martín Bossi se encuentra atravesando una temporada de verano excepcional en Mar del Plata, donde encabeza la obra “La cena de los tontos” en el Teatro Neptuno. Sin embargo, más allá del éxito de taquilla, el actor quedó en el centro de la escena mediática tras los insistentes rumores que lo vinculan sentimentalmente con su compañera de escenario, Laurita Fernández. En una charla íntima y sin filtros, el humorista decidió poner fin a las especulaciones con declaraciones que no pasaron desapercibidas.

Lejos de esquivar el bulto, Bossi se tomó con humor las versiones de romance y analizó la “ficción” que muchas veces rodea a las figuras públicas. Según explicó, ya no le afectan las noticias falsas porque su círculo íntimo conoce perfectamente su realidad. “Era obvio que nos iban a relacionar”, confesó, quitándole dramatismo a la situación y asegurando que con la bailarina han construido un vínculo basado en el respeto mutuo y el profesionalismo.
Los códigos de amistad y el dardo contra Icardi
Sin embargo, el momento más picante de la entrevista que le brindó a la revista Pronto, llegó cuando el actor explicó los motivos éticos por los cuales jamás tendría un affaire con Fernández. Con una honestidad brutal, Martín Bossi recordó que Laurita fue pareja de uno de sus amigos más cercanos, Fede Hoppe. Fue allí donde lanzó una frase letal que resonó en todo el mundo del espectáculo: “Yo no icardeo. No soy de esa tribu”, disparó, estableciendo una distancia sideral con el comportamiento del ex de Wanda Nara.

La referencia a Mauro Icardi no fue casual. El término “icardear” se ha instalado en el lenguaje popular para referirse a quienes traicionan la confianza de un amigo por un interés amoroso. Al usar esta metáfora, Bossi no solo desmintió el romance, sino que dejó clara su postura moral, subrayando que para él los códigos de barrio y la lealtad son innegociables, especialmente dentro del ambiente artístico.
El éxito en “La Feliz” y su relación con el elenco
Además de los temas del corazón, el actor aprovechó para elogiar el desempeño de Laurita Fernández en las tablas, describiéndola como una joven talentosa que “se puso la obra al hombro”. También tuvo palabras de afecto para Gustavo Bermúdez, su otro coequiper en el teatro, con quien mantiene una relación de amistad de larga data gracias a la mediación de Adrián Suar, destacando el excelente clima que se vive actualmente en “La Feliz”.
Finalmente, Bossi reflexionó sobre la percepción que el público tiene de él, asegurando que lo que se ve en el escenario es apenas una parte de su compleja personalidad. “Nadie tiene ni la más puta idea de quién soy”, sentenció con el misterio que lo caracteriza.






























