Las condiciones meteorológicas complicaron el tránsito en la zona cordillerana de la provincia de Jujuy entre el miércoles y la mañana de este jueves, haciendo que por más de 24 horas más de un millar de viajeros -jujeños, turistas y transportistas- permanecieran varados en el paso de Jama, del lado argentino.
Al mediodía de este jueves la situación había comenzado a descomprimirse en virtud de la rehabilitación temporaria del tránsito vehicular y la reanudación de las tareas formales en el Complejo Integrado de Control Fronterizo del paso de Jama.

A primera hora de la mañana la Dirección de Tránsito y Seguridad Vial de la Policía de Jujuy emitió un reporte en el que se informaba el cierre preventivo del paso fronterizo y la suspensión de la atención aduanera y migratoria para ingreso y salida de territorio chileno para todo tipo de vehículos.
La medida había sido adoptada debido a la caída de nieve en la zona, generando condiciones climáticas que impedían la transitabilidad de la ruta, según expuso un análisis técnico realizado por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) de Chile y difundido en su reporte n° 1-Q que mencionaba la necesidad de “resguardar la correcta transitabilidad en la ruta y la seguridad de los usuarios”.

CIERRE ANUNCIADO PARA LA TARDE
Por su parte, autoridades chilenas informaron a media mañana que el Complejo Fronterizo Jama ya estaba parcialmente habilitado bridando atención para el ingreso a Chile desde la Argentina para todo tipo de vehículos, hasta las 11:00. En tanto, hasta las 17:00 o 18:00 se preveía atender para la salida de Chile hacia territorio argentino a los vehículos que se encontraran en ruta.
“Esto se fundamenta -indicaba el comunicado- debido al cierre de la ruta 27CH desde el km 43 a las 13:00 horas por recomendación de vialidad, para resguardar la correcta y segura transitabilidad de la ruta debido a las condiciones climáticas que se presentarían en la tarde de hoy, con el fin de resguardar la seguridad de los usuarios”.
PASAJEROS EN ESPERA
Personas que se encontraban en la larga fila de vehículos que se había formado en el lado argentino de la línea fronteriza decían haber permanecido durante muchas horas “sin recibir información oficial clara ni respuestas fehacientes por parte de las autoridades competentes respecto a los motivos de la situación ni a los tiempos de resolución”.

Recogiendo testimonios en el lugar, una pasajera particular relataba que “según lo manifestado por los afectados, serían más de mil las personas perjudicadas, entre ellas niños, adultos mayores y personas con problemas de salud, quienes permanecen a la espera de una solución urgente que les permita continuar su trayecto, haciendo valer su derecho a la libre circulación”.
Para entonces, poco antes de las diez de la mañana, refería que “la situación genera preocupación y malestar, ya que desde el lado chileno se informa que no existen inconvenientes en la ruta ni restricciones para el tránsito, lo que profundiza la incertidumbre de quienes permanecen varados”.
Poco después se esclarecería el panorama y paulatinamente se reanudaba la atención en el Complejo Fronterizo y con ello se normalizaba hasta nuevo aviso la circulación vehicular en uno y otro sentido, según las comunicaciones oficiales.































