Resolver la cena no tiene por qué ser complicado. A veces, con ingredientes simples y un poco de organización, se puede armar un plato completo, nutritivo y rendidor. Esta tarta de espinaca, choclo y zapallo combina verduras, una falsa salsa blanca liviana y una masa casera fácil de hacer, ideal para comer algo rico sin caer en lo pesado.
La receta, compartida por Sabrina Recetas en sus redes, propone una vuelta de tuerca a la clásica tarta de verdura. Acá no hay rellenos secos ni masas duras: el resultado es húmedo, sabroso y con capas bien marcadas que suman textura y color. Además, se puede dejar lista con anticipación y recalentar sin problema.

Qué ingredientes se necesitan para hacer una tarta de verdura con masa casera
Para la masa
- 200 g de harina 0000
- 30 ml de aceite de girasol
- 1 cucharadita de sal
- 120 ml de agua
Para la falsa salsa blanca
- 300 ml de leche
- 2 cucharadas de maicena
- Sal
Para los rellenos
- ½ kg de zapallo anco o batata
- 1 lata de choclo
- 2 atados de espinaca
- Queso mozzarella en cubos
- Pan rallado, c/n

Paso a paso, cómo preparar la tarta de verdura
- Colocá en un bowl la harina, el aceite, la sal y el agua.
- Mezclá y amasá hasta formar un bollo liso y homogéneo.
- Tapá la masa y dejala descansar 10 minutos.
- Estirá sobre la mesada enharinada y forrá una tartera de 20 cm.
- Para la salsa blanca, llevá la leche, la maicena y la sal al fuego, revolviendo hasta espesar.
- Herví el zapallo con sal, pisalo y reservá.
- Mixeá la mitad de la salsa blanca con el choclo.
- Herví la espinaca, escurrí bien y mixeala con la otra mitad de la salsa.
- Pinchá la masa con un tenedor y espolvoreá con pan rallado.
- Colocá una capa de zapallo, queso, relleno de choclo, más queso y el relleno de espinaca.
- Sumá queso por arriba y llevá a horno precalentado a 200 grados hasta dorar.
El resultado es una tarta bien equilibrada, suave y sabrosa, ideal para acompañar con una ensalada fresca o comer sola. Es una receta versátil, que se adapta a lo que haya en la heladera y funciona perfecto tanto caliente como tibia. Una opción simple y casera para sumar verduras sin resignar sabor.





















