Córdoba esconde entre sus sierras joyas arquitectónicas, muchas de ellas conocidas por los lugareños, pero aún por descubrir para los turistas que visitan la provincia. Un ejemplo es el Castillo de San Possidonio, ubicado en Villa Allende, a pocos minutos de la Capital. Esta construcción de estilo romántico no solo atrae por su belleza, sino también por su rica historia.
UNA JOYA: CÓMO ES EL CASTILLO DE 5 PISOS CON HISTORIA ITALIANA
El castillo fue concebido como la casa de veraneo de la familia del arquitecto italiano César Augusto Ferrari. Nacido en San Possidonio, Módena, Ferrari se radicó en Argentina dejando una huella imborrable en Córdoba, siendo también el artífice de la Iglesia de los Capuchinos. La inspiración en su ciudad natal se materializó en este singular castillo de cinco niveles y 25 metros de altura.
A lo largo de su historia, el Castillo de San Possidonio tuvo diversos usos. Tras ser residencia familiar, funcionó como hotel y restaurante. Sin embargo, permaneció cerrado durante varios años hasta su reciente reapertura como Croque Madame, una cafetería de estilo francés que invita a disfrutar de su encanto. La familia Ferrari, que aún vela por el legado de su antecesor, junto con los actuales propietarios, llevaron adelante una cuidadosa restauración del castillo.

Para aquellos interesados en explorar esta joya arquitectónica, abre sus puertas de martes a domingos, de 8 a 00. Una visita permite no solo disfrutar de un café en un entorno único, sino también conectar con la historia y el legado de un arquitecto que dejó una marca significativa en Córdoba.