El fiscal platense Marcelo Romero, que denunció a Fernando Esteche por "intimidación pública", admitió hoy que el referente de la agrupación Quebracho "no hizo una amenaza directa" pero consideró que "utilizó el lenguaje para dar un mensaje intimidatorio".
"Utilizó el lenguaje, sus silencios, las pausas, para mandar un claro mensaje intimidatorio. Es cierto que no hizo una amenaza directa, pero es una opinión velada, en un país en el que un fiscal, por investigar al poder, terminó muerto de una forma no esclarecida", sostuvo, en referencia a Alberto Nisman.
En declaraciones al programa de radio Guetap de Vorterix, el funcionario del ministerio público bonaerense recordó que Esteche "es un dirigente político" a pesar de que "su agrupación es marginal y se ha dedicado desde su nacimiento al delito en las calles y es violenta por naturaleza".
"Estoy convencido de que cometió un delito, el de intimidación pública, y es un delito grave. Sus dichos tienen una gravedad institucional inusitada, sobre todo cuando dice que los magistrados que están investigando a la ex Presidenta podrían terminar muertos. Eso excede la libertad de expresión", añadió.
Romero, quien también solicitó "pericias psiquiátricas y psicológicas para ver si comprende la criminalidad de los actos", explicó que el delito por el que se acusa a Esteche prevé una pena de entre 2 y 6 años de prisión.
























