La investigación judicial avanza para esclarecer la muerte de Erika Antonella Álvarez, una joven de 25 años cuyo cuerpo fue hallado el jueves 8 de enero en un basural del barrio Manantial Sur, en la zona sur de San Miguel de Tucumán.
El hallazgo se produjo en un predio ubicado en la intersección de William Bliss y Gerónimo Helguera, luego de que un grupo de mujeres que recolectaba objetos en el lugar advirtiera un bulto y diera aviso a la Policía.
De acuerdo con lo informado en la causa, familiares de la joven llegaron al sitio tras enterarse por redes sociales y lograron reconocerla por señas particulares y tatuajes.
La pesquisa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, a cargo de la fiscal María del Carmen Reuter, que ordenó el traslado del cuerpo a la morgue para la autopsia y dispuso una batería de medidas iniciales en la escena.
Qué dicen las pericias preliminares
El informe preliminar del Cuerpo Médico Forense indicó que la muerte se produjo por traumatismo craneofacial con luxación cervical, un dato que refuerza la hipótesis de un violento homicidio. En paralelo, las primeras estimaciones forenses ubicaron la data de muerte entre 36 y 40 horas previas al hallazgo, un rango temporal clave para reconstruir los últimos movimientos de la víctima.
Evidencia científica y líneas de investigación
En el lugar trabajaron equipos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), con tareas de recolección de muestras biológicas y otros elementos de interés para el expediente.























