El Concejo Deliberante obereño a través de las Ordenanzas N° 1911 y 2513, se prohíbe fumar en todos los espacios cerrados de acceso público del ámbito público municipal o espacios cerrados de acceso público del ámbito privado de la ciudad.
Además instruye la colocación de contenedores especiales para filtros y colillas de cigarrillos en los accesos de los espacios abiertos y cerrados de acceso público de esparcimiento y recreación en la localidad de Oberá.
La concejal María Helena Kudelko, al respecto explicó que son en estos espacios públicos o privados de esparcimiento o recreación, en los que se ve el residuo de los cigarrillos tirados. Por lo que es necesario impulsar medidas tendientes a la prevención del consumo de tabaco y minimizar a su vez el impacto que genera en el medio ambiente y en la salud.
“Las consecuencias ambientales del consumo de tabaco deja de ser un problema de salud del individuo y pasa a ser un problema para toda la comunidad”, expresó la concejal.
Según el Ministerio de Salud de la Nación, el humo de tabaco tiene más de 7 mil sustancias tóxicas, incluyendo monóxido de carbono, constantemente liberadas al aire que todos respiramos.
Los filtros de cigarrillos tienen altos contenidos de cadmio, el que a cualquier nivel en el organismo es dañino para la salud, por lo cual las colillas de cigarrillos deberían ser tratadas como residuos peligrosos. Al ser arrojadas en la vía pública generan un daño ambiental significativo.
Las colillas contaminan los cauces y reservorios de agua, puesto que una sola puede contaminar 8 litros de agua de mar y hasta 50 litros de agua potable. Además de ser perjudicial para suelos, plazas, espacios verdes y demás lugares públicos o privados de acceso público.
Fuente: Oberá Online.