Las recetas sin harina ganan cada vez más lugar en las cocinas argentinas, sobre todo cuando no resignan placer. Esta tarta de ricota es un claro ejemplo: pocos ingredientes, preparación directa y un resultado que recuerda a un cheesecake, pero con identidad bien casera.
La receta fue compartida por Edgardo Ríos, conocido en redes como @mambrunense, que suele proponer platos simples, sin vueltas y con productos fáciles de conseguir. En este caso, apuesta por una tarta sin base, donde la ricota es la gran protagonista y se combina con una compota de ciruelas que suma frescura y contraste.

Qué ingredientes se necesitan para hacer una tarta de ricota sin harina
Para la tarta:
- 1 kg de ricota
- 3 huevos
- 1 cucharada colmada de maicena
- 100 g de azúcar
- Esencia de vainilla
- Ralladura de limón
(El azúcar se puede reemplazar por edulcorante, según preferencia.)
Para la compota de ciruelas:
- 500 g de ciruelas
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada de manteca (opcional)

Paso a paso, cómo preparar una tarta de ricota sin harina
- Colocá la ricota en un bowl amplio.
- Agregá los huevos, la maicena y el azúcar.
- Sumá la ralladura de limón y la esencia de vainilla.
- Mezclá bien todos los ingredientes.
- Podés usar mixer para una textura lisa o integrar a mano si la preferís más rústica.
- Enmantecá un molde de 22 cm.
- Volcá la preparación y emparejá la superficie.
- Llevá a horno precalentado a 160 °C.
- Cociná durante aproximadamente una hora.
Para la compota:
- Cortá las ciruelas al medio y retirales el carozo.
- Colocalas en una sartén o cacerola.
- Agregá el azúcar y la manteca.
- Cociná a fuego medio unos 10 minutos, hasta que larguen su jugo y se ablanden.
- Apagá el fuego y dejá enfriar.
Una vez lista la tarta, retirala del horno y dejala enfriar a temperatura ambiente. Después podés darle un rato de heladera o servirla apenas tibia. Por encima, sumá la compota de ciruelas y aprovechá todo su jugo.



















