Cada enero, la tradición se renueva y el nombre de Damián Betular vuelve a estar en el centro de la escena. Su Rosca de Reyes ya se convirtió en un objeto de deseo para fanáticos de la pastelería y seguidores del chef, que esperan con ansiedad la apertura de la preventa para asegurarse una.
La propuesta se aleja de la rosca clásica. En lugar de una masa brioche tradicional, Betular apuesta por una masa de croissant laminada, rellena con dulce de leche y praliné de avellanas. El resultado es una rosca hojaldrada, intensa y bien golosa, pensada para disfrutarse fresca y en el mismo día.
El precio no pasa desapercibido. La Rosca de Reyes cuesta $39.000, impuestos incluidos. Se vende únicamente por preventa y puede retirarse el martes 6 de enero, con stock limitado.
Más allá de la rosca: el universo dulce de Betular
La Rosca de Reyes no llega sola. La pastelería de Betular ofrece una amplia variedad de productos que refuerzan su posicionamiento premium. Entre los más elegidos aparecen las cajas de macarons, con opciones de 6 unidades a $31.200, 8 unidades a $48.000, 12 unidades a $62.400 y 24 unidades a $122.000.

También se destacan las cajas de bombones, que van desde $74.800 la de 28 unidades hasta $130.000 la de 56, además de presentaciones especiales como la lata de bombones a $48.000 o la lata de corazones a $49.000. Para quienes buscan algo distinto, hay degustaciones de petits por $110.000 y tabletas edición sakura por $54.000.
El segmento de tortas mantiene un precio uniforme de $120.000, con sabores como Avellana, Pistacho, Choco 70%, Rouge, Carmen y Dark Forest, todas con una estética cuidada y combinaciones sofisticadas.

Con cada lanzamiento, Betular refuerza una idea clara: no vende solo pastelería, vende experiencia. Y la Rosca de Reyes, con su mezcla de tradición y lujo, vuelve a confirmar por qué su nombre sigue marcando agenda cada verano.




















