Los inicios del gobierno del primer mandatario, luego de la vuelta de la democracia, tuvo como uno de los protagonista al doctor Ricardo Sanjuan que, con mucha precisión, contó detalles de lo que se vivió en la provincia en esos años, donde la “mano desocupada” de la dictadura estaba en pleno apogeo. Relató el actual camarista federal como se conformó la primera justicia después de 1983 y, además, como funcionó la Comisión Bicameral de los Derechos Humanos. Esto es parte de la entrevista con el magistrado, cuando el asume como secretario de Gobierno y Justicia, del gobierno de Fernando Riera:
-Ahí comienza a revisar lo que pasó en el Proceso Militar. Vamos a esa secuencia porque es una historia interesante. No sé por qué nos cuesta revisar todo eso. Revisar toda esa historia, desde el 73 en adelante. Porque cuesta a los argentinos.
-Por distintos factores, principalmente, muchos por miedo. La transición de la dictadura a la democracia fue durísima. Había una sociedad diezmada, asustada, con mucho miedo, mucho temor y ese temor se trasladó a todos los aspectos. En lo político ni que decirte. En lo profesional con más razón y, adaptarse a vivir a la democracia, de todos aquellos que habíamos pasado esos años tan duros, no fue una cosa sencilla aprender que era un estado democrático. A mí me me molesta, seriamente, cuando veo que el 24 de marzo se festeja de alguna manera el golpe de estado, cuando deberíamos estar de luto todos los argentinos. O sea el día que murió lo más importante de la República que fue la Constitución. Ni más ni menos. Más la secuela de muertes que hubo, detenidos etcétera. Murió la Constitución. Bueno, volver a adaptarse, a vivir en democracia con toda esa secuela del pasado no fue una cosa sencilla. Yo me acuerdo que el primer día que entré a la Casa de Gobierno, cuando ya me designaron secretario de Gobierno y Justicia. Yo creo que nunca había entrado a la Casa de Gobierno, o sea, y todos los que llegamos en esa época, con Fernando Riera éramos tipos jóvenes. El promedio de edad, el gabinete de Riera tenía 40 años, el promedio de edad, salvo el caso de (Arturo) Jiménez Montilla, que era el ministro de Gobierno, un poco más grande. (Vicente)Navarro era ministro de Economía, tampoco era un tipo grande. El promedio era 40 años. Riera se muneó de mucha gente joven, a la par de él, porque él sabía, digamos, de que toda esa transición democrática debía munirse de gente joven para poder adaptar un gobierno. Durísimo gobierno. Nos encontramos en la nada con la nada misma. Y llegar a entrar a la Casa de Gobierno no había entrado nunca. Este es el despacho todo bien. Y ahora cómo hacemos para poner en orden el sistema. Para que te des una idea de la Secretaría de Gobierno dependía la Policía, dependía Institutos Penales, el Registro Civil, Inmuebles Fiscales, todas direcciones, con gran importancia en la ciudadanía. Con una complejidad grande y un abogado de 26 años que se hacía cargo de eso. Aprendimos, tratamos de aprender, cometimos muchísimos errores. Del error se aprende...
-Si pero había otro escenario. Aparece la democracia, pero era como el camión que venía a 50 o 100 parecía que lo frenaron pero prácticamente todos los personajes de la dictadura vivían..
-Estaban presentes. ya no es que estaban ausentes, estaban presente .
-Bueno... eso fue también una sociedad dividida . Acá no nos olvidemos que todos los golpes se dieron también con una participación de una parte de la ciudadanía. Obviamente que no todos aplaudían el regreso a la democracia. Esta es la verdad. Y encontrarnos ese escenario fue una cosa compleja porque todos estos que habían perdido el poder sentían que todavía lo tenían y lo ejercían de una manera violenta. Con mensajes con amenazas, de alguna manera siempre te llegaba algo. Te imaginas la policía de Tucumán que había sido armada, creada y diseñada durante el Proceso estaba instalada con una militarización absoluta cerebral. Y cómo haces la fuerza de seguridad de la democracia donde, antes no existía la orden de allanamiento ahora había que pedir las ordenes de allanamiento; donde antes había las detenciones de manera brutal y ahora las detenciones debían ser de forma legal; armar el Poder Judicial de la provincia.
-Nuevo...
-Nuevo nuevo claro. Todos los jueces se fueron. Diseñar de nuevo la estructura de todo el Poder Judicial, tratando, también, no hay que negarlo, de que tanto la Unión Cívica Radical, Vanguardia Federal y el Justicialismo también querían instalar sus jueces, de alguna manera. Era tratar de complacer limitadamente y tratar de elegir personas de la mejor manera posible. Conflicto. Hablar con cada diputado. Había dos cámaras en Tucumán, no era el sistema unicameral, acordate, existían diputados y existían senadores. Los senadores eran los que daban el acuerdo pero los diputados eran los que tenían el territorio.
- Que presionaba...
-Obviamente, y había que tratar, no te digo de complacer, pero sí por lo menos tratar de mediar entre las apetencia de uno y otro, para armar todo un poder judicial. Desde la Corte(Suprema de Justicia) hasta el último juzgado de paz. Se realizó dentro de todo en pocos meses eso. Ese diseño se hizo, se puso en marcha, empezó a funcionar. Fue bastante rápido dentro de todo. Había senadores muy capaces. Me acuerdo, yo trataba mucho con la doctora (Elena) Guraib de Ahualli, que había sido defensora de los tribunales de la provincia. Aprendí de ella mucho, en el sentido de lo que podía ser el el diseño de una buena justicia. No fue perfecta de ninguna manera. Los primeros tiempos, vos te recordarás, después la cantidad de jueces que fueron excluidos o procesado, alguno de ellos, otros con juicio político.
-Y (Ramón Isauro el “Chueco”) Martínez..
-Teníamos un cuerpo de senadores extraordinario. Estaba Martínez, de la Unión Cívica Radical y también lo tenías a Martínez del peronismo. Lo tenías a Miguel Nazur, diputado. Lo tenías a (Alejandro) “Cacho” Sangenis, Kaenel, todos esos nombres que recordarás vos, que eran los pesos pesados más jóvenes que había dentro de la Cámara de Diputados. Y en senadores había personas muy formada, muy formada y con un enorme cuerpo político. Porque cada uno tenía un cuerpo político.
-Tenían una convicción..
No solo que tenían convicción política tenía territorio. Entonces había que tratar de amalgamar todas esas piezas para diseñar un poder judicial. Así pasó lo mismo con lo que fueron las fuerzas policiales, con el Instituto penitenciario y con todas las otras reparticiones que dependían de la Secretaria mía.Ahí, Riera tuvo una convicción desde el primer momento de que las violaciones a los Derechos Humanos de lo que había sucedido en Tucumán no podía quedar aparte. No había Secretaría de Derecho Humanos o sea que la Secretaría de Gobierno asumió, de alguna manera, ese reto. Y fíate vos, que antes de la constitución de lo que fue después la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) Tucumán tuvo su primera ley, que fue la creación de la Comisión Bicameral de Derechos Humanos. Estos eran senadores, diputado y un miembro del ejecutivo que era yo. En qué consistía?. En recibir las denuncias de todos aquellos que de alguna manera habían sufrido persecuciones, desapariciones, etcétera, durante el proceso militar. Gente que no quería ir a la justicia, ni a la justicia ni a la policía, claro. Entonces había una oficina, atrás mío, en la Secretaría de Gobierno, con el escribano Luis Monti, que era el que diseñó también, parte de lo que fue la recepción de denuncia y las denuncias se hacían ahí. Empezamos a recibir gente y a escuchar las tremendas historias familiares que contaban, que uno, a pesar de haberlas vivido, no dimensionaba otras cosas que habían sucedido o el terrible martirio que habían pasado alguna familia. Esas primeras denuncias las recibimos nosotros, se las trató en la Comisión Bicameral de Derechos Humanos, a una por una y forman parte de un capítulo de lo que fue la CONADEP, cuando realizó su informe final .
-Muchas amenazas. Recibieron amenazas?
- Absolutamente Vos te acordarás..
-(Roberto “El Tuerto”) Albornoz estaba..el “Malevo” Ferreira estaba..
-Vos recordarás que uno de los primeros actos de gobierno que hizo Riera, en el 84, fue una un decreto en el cual 210 policías que estaban enmarcados en todas las denuncias, fueron separados y mandados a la justicia. Eso fue el primer escándalo policial en Tucumán. Vos fuiste testigo así que te debes acordar bien lo que fue eso. Terrible.
-Terrible porque la policía era Intocable en su momento.
-Absolutamente y aparte eran grupos armados, bandas armadas. Por así decirlo, con otros intereses ya . Estaba incluido el secuestro, la extorsión y otro tipo de delitos más. O sea los que habían quedado como “mano de obra desocupada” pero todavía vistiendo un uniforme policial, lo empezaron a ocupar como bandas organizadas. Muchos de ellos, de los 210, un gran escándalo nacional eso. Recurrimos al gobierno nacional en su momento para pedir la ayuda por el levantamiento que había en Tucumán. Se mandaron fuerzas federales, Policía Federal, Gendarmería para tratar de sostener la seguridad en la provincia. Llegó la toma de Jefatura(de Policía) en ese momento, creo fue septiembre, octubre, de ese año 84, yo pensé que, eso que había sucedido en la provincia, era un inconveniente para Riera y le presenté mi renuncia como secretario de Gobierno y, juntamente, conmigo la del doctor Jiménez montilla. Fueron aceptadas. Fue la famosa historia que Riera fue a la Jefatura de Policía y decía que si había algún muerto el se suicidaba..
-Se pegaba un tiro frente a Casa Gobierno.. -Yo respete toda esa... respete absolutamente lo que había tomado como decisión Riera, pero también creí de que era el momento mío de irme. No por sentirme traicionado en mis ideales, porque la idea había sido de todo, por porque era mía sola, sino por el hecho de que yo pensé de que políticamente no era conveniente. Aparte me odiaban... esa es la verdad.
-La derecha argentina en ese momento en Tucumán odiaba todo eso.
-Yo no sé si sabían si eran de derecha o qué eran, pero la verdad fueron momentos muy duro para mí y toda mi familia. Esta es la verdad. Bueno, terminó esa función, no seguí alejado de la política de ninguna manera..