Liz Solari volvió a utilizar sus redes sociales para sacudir la conciencia de sus seguidores. Con un mensaje breve pero contundente, la referente del camino espiritual planteó que el mandamiento “no robarás” no se limita únicamente a los objetos físicos o al dinero. Según su posteo, existen hurtos invisibles que cometemos a diario y que afectan profundamente nuestro entorno.

“También podés robar tiempo, alegría, salud o energía”, disparó la modelo en su historia. Esta idea pone el foco en los vínculos tóxicos, en la queja constante que agota al otro o en la falta de puntualidad que desprecia el tiempo ajeno. Son acciones que solemos normalizar, pero que, bajo esta óptica, se convierten en una forma de despojar al prójimo de su bienestar.
El despertar de la conciencia propia
La propuesta de Liz no busca generar culpa, sino fomentar la auto-observación. Al invitar a sus seguidores a “observar cómo actúan”, propone un ejercicio de honestidad brutal, reconocer en qué momentos nuestras palabras o actitudes le están restando vitalidad (energía vital) a quienes nos rodean en lugar de sumarles valor.
En un mundo cada vez más acelerado y desconectado, este tipo de mensajes resuenan con fuerza. La salud mental y la responsabilidad afectiva aparecen como los ejes centrales de una ética moderna, donde cuidar la energía del otro es tan importante como respetar su propiedad privada.

Finalmente, el mensaje cierra con una nota de esperanza y superación personal: “Proponete ser mejor cada día”. Es un llamado a la acción consciente para transformar esos hábitos automáticos en gestos de generosidad, entendiendo que el respeto por lo intangible es el primer paso para una convivencia más sana y equilibrada.































