Hay recetas que se vuelven clásicas sin pasar por restaurantes ni programas de cocina. Los scones de queso y cebolla de verdeo entran directo en esa categoría. Son simples, salen rápido y tienen todo lo que una buena merienda argentina necesita: queso, manteca y algo recién salido del horno. Por eso no sorprende que esta versión, compartida por Sabrina desde su cuenta @sabrina.recetas, se haya vuelto una de las más replicadas.
Lo bueno es que es una receta versátil. Podés usar el queso que tengas en la heladera, sumar especias por arriba o incluso freezarlos ya horneados. Funcionan tanto para una merienda tranquila como para llevar a una reunión y quedar como un campeón.

Qué ingredientes se necesitan para hacer scones de queso y cebolla de verdeo
- 300 g de harina leudante
- 100 g de manteca
- 1 taza de queso rallado (el que tengas)
- 1 huevo
- 2 cebollas de verdeo (solo la parte verde)
- 2 cucharaditas de sal
- Pimienta a gusto
- 1/2 taza de leche
- Jugo de 1 limón

Paso a paso, cómo preparar los scones de queso y cebolla de verdeo
- Mezclá el jugo de limón con la leche y reservá. Va a parecer cortada y está perfecto, eso es el buttermilk.
- Hacé una corona con la harina leudante sobre la mesada.
- Colocá en el centro la manteca pomada, el huevo, la sal, la pimienta y el queso rallado.
- Empezá a unir todo e incorporá de a poco la leche con limón.
- Sumá la cebolla de verdeo picada y formá una masa que no se pegue.
- Estirá la masa sobre la mesada enharinada hasta 1 cm de espesor.
- Cortá los scones y acomodalos en una placa aceitada, dejando espacio entre ellos.
- Pincelalos con huevo batido y, si querés, agregá especias por arriba.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C por unos 20 minutos, hasta que estén dorados.
El resultado son scones suaves, llenos de sabor y con ese perfume irresistible que invade toda la cocina.


















