En el mundo del espectáculo argentino no hace falta un escándalo nuevo para reactivar viejas discusiones. A veces alcanza con una frase, un recuerdo y la comparación inevitable. Eso fue exactamente lo que pasó en las últimas horas cuando usuarios en redes detectaron una llamativa coincidencia entre los relatos de Wanda Nara y la China Suárez sobre su vínculo con Mauro Icardi.
Todo empezó con un fragmento de la entrevista de Wanda con Susana Giménez. En tono relajado, la empresaria recordó uno de los gestos que la hicieron sentir contenida en su relación con el futbolista. “Y me supo dar seguridad, me dio tranquilidad, me decía ‘se te rompió el foquito, te lo cambio yo’”, contó, sin vueltas, apelando a una escena doméstica simple pero significativa.
El déjà vu llegó cuando ese recorte se cruzó con una entrevista reciente de la China Suárez, esta vez con Moria Casán. Allí, la actriz describió una situación casi calcada al hablar de Mauro Icardi. “Pasó con Mauro que él me dio una seguridad que si yo no la hubiese tenido no me hubiese mandado tan de cabeza”, explicó. Y remató con una frase que encendió todas las alarmas: “Me decía ‘¿pero qué hacés cambiando la bombita de luz? Dejá que lo hago yo’”.
La China Suárez, Wanda Nara y un escándalo que nunca se apaga
Las redes no tardaron en reaccionar. Para muchos, la similitud fue demasiado exacta como para pasar desapercibida. Comentarios irónicos, memes y teorías se multiplicaron en X e Instagram. La pregunta se instaló rápido: ¿casualidad real o relato aprendido?

No es la primera vez que la China queda envuelta en acusaciones de “copiar” discursos ajenos. Meses atrás, algo similar ocurrió cuando usuarios compararon su relato sobre Mauro Icardi con una anécdota que Lali Espósito había contado antes sobre Pedro Rosemblat. En ambos casos, el eje fue el mismo: la sorpresa, la seguridad masculina y el quiebre de la “cancherita” que no suele enamorarse fácil.

Wanda, por su parte, siempre habló de Icardi desde el rol de pareja que encontró estabilidad y contención. En su caso, el gesto del “foquito” se leyó como parte de un relato más amplio sobre familia, hogar y protección. En el de la China, la escena apareció ligada al flechazo y a la decisión de “mandarse de cabeza”.

Hay quienes bajan un cambio y recuerdan que muchas historias de amor comparten imágenes similares. Otros sostienen que la repetición no es inocente y que la China suele apoyarse en fórmulas que ya funcionaron mediáticamente. Lo cierto es que, una vez más, cada palabra quedó bajo análisis.





















