Cómo hacer una tarta de ricota y arándanos en la freidora de aire: la receta lista en pocos minutos

Ideal para una merienda liviana o un desayuno distinto, esta tarta de ricota y arándanos se hace en airfryer y no falla.

Cómo hacer una tarta de ricota y arándanos en la freidora de aire: la receta lista en pocos minutos
La opción ideal para el antojo dulce.

La freidora de aire ya no es solo para papas o milanesas. Cada vez más recetas dulces se adaptan a este formato rápido y práctico, ideal para quienes buscan algo casero sin pasar horas en la cocina. Esta tarta de ricota y arándanos entra perfecto en esa categoría: simple, nutritiva y lista en minutos.

La receta forma parte de la serie “100 recetas en airfryer” de Clara Fustinoni, que en TikTok va mostrando ideas fáciles, rendidoras y pensadas para el día a día. En este capítulo, la propuesta es una tortita individual, con buena cantidad de proteína y una textura suave que se disfruta tanto tibia como bien fría.

Así queda la tarta de ricota y arándanos.
Así queda la tarta de ricota y arándanos.

Qué ingredientes se necesitan para hacer una tarta de ricota y arándanos

  • 1 huevo
  • 200 g de ricota
  • 20 g de almidón de maíz (1 cucharada sopera)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 a 2 cucharaditas de stevia o endulzante a gusto
  • Un puñado de arándanos frescos o congelados

Con estas cantidades rinde para dos porciones chicas o una bien generosa.

Esta tarta se hace en simples pasos.
Esta tarta se hace en simples pasos.

Paso a paso, cómo preparar una tarta de ricota y arándanos en airfryer

  1. Colocá el huevo en un bowl o directamente en un moldecito apto para airfryer.
  2. Agregá la ricota, la esencia de vainilla y el endulzante.
  3. Mezclá bien hasta integrar y que no queden grumos.
  4. Sumá el almidón de maíz.
  5. Volvé a mezclar hasta lograr una preparación homogénea.
  6. Agregá los arándanos y distribuí de manera pareja.
  7. Llevá el molde a la freidora de aire.
  8. Cociná a 165 °C durante 20 a 25 minutos.
  9. A los 10 minutos, abrí y chequeá cómo va la cocción.
  10. Probá con un palillo: tiene que salir apenas húmedo.
  11. Retirá y dejá enfriar unos minutos.
  12. Llevá a la heladera por un par de horas antes de desmoldar, si querés una mejor textura.

El resultado es una tarta liviana, suave y con el toque ácido de los arándanos que equilibra perfecto la ricota. Funciona como postre, desayuno o merienda y se puede hacer también en horno tradicional sin problema.