Cómo hacer focaccia con solo 5 ingredientes: receta ideal para preparar sándwiches

Con cinco ingredientes básicos y cero amasado, la focaccia casera te salva en cualquier comida.

Cómo hacer focaccia con solo 5 ingredientes: receta ideal para preparar sándwiches
Cómo hacer focaccia con solo 5 ingredientes: receta ideal para preparar sándwiches

La receta la subió Edgardo Ríos, conocido como @mambrunense, y se llenó de gente tentada la focaccia, característica por esa miga llena de agujeritos. Él lo resume simple: si nunca la hiciste, hacela, porque es de los panes más agradecidos que existen. La masa es húmeda, pegajosa y sin misterio, y el resultado parece de panadería.

La clave está en respetar los tiempos de reposo y en no tenerle miedo al aceite de oliva. No solo evita que se pegue, también le da ese perfume que hace que te comas un pedazo antes de que enfríe. Después la podés personalizar con romero, tomillo, cebolla morada o tomates, pero la base siempre funciona.

Esta receta lleva pocos ingredientes.
Esta receta lleva pocos ingredientes.

Qué ingredientes se necesitan para hacer una focaccia casera

  • 1 kg de harina común 000
  • 850 ml de agua
  • 20 g de sal
  • 5 g de levadura seca o 15 g de levadura fresca
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Extra opcional: más aceite de oliva, romero, tomillo y sal gruesa
Así queda la focaccia por dentro.
Así queda la focaccia por dentro.

Paso a paso, cómo preparar focaccia casera

  1. Mezclá la harina con la sal en un bowl grande.
  2. Hidratá la levadura seca unos minutos en parte del agua si la usás. Sumá el agua, la levadura y las 3 cucharadas de aceite de oliva.
  3. Integrá todo con cuchara o mano, sin amasar. Te va a quedar una masa bien pegajosa. Tapá y dejá reposar. Si podés, metela a la heladera toda la noche. Si no, dejala 30 minutos a temperatura ambiente.
  4. Mojate las manos y hacé pliegues: levantá la masa de un lado y doblala hacia el centro. Repetí desde los cuatro costados. Hacé esto 5 o 6 veces, descansando 30 minutos entre cada vuelta.
  5. Aceitá fuerte una fuente para horno y también las paredes. Pasá la masa, estirala suave con manos aceitada y marcá hoyitos con la yema de los dedos.
  6. Sumá romero, tomillo y sal gruesa por arriba si querés. Dejá reposar 15 minutos tapada.
  7. Horneá a 200 grados por unos 30 minutos, hasta que esté dorada y crocante.
  8. Desmoldá pasando un cuchillo por los bordes y dejá enfriar un toque antes de cortar.

Cuando la abrís, el interior queda “hermoso”, aireado y tierno. Comela sola mojada en buen oliva o armate un sándwich con mortadela, burrata, pesto o lo que tengas. Es una receta que sale siempre y te hace quedar como crack panadero sin esfuerzo.