Algo que se empieza a ver más frecuentemente es la posibilidad de encontrar monedas colgadas en las macetas. Esta práctica casera, muy sencilla, ayuda en una combinación de factores: por un lado, los supersticiosos que creen en estos factores y, por otro, aquellos que lo utilizan como una medida de protección de las plantas.
En jardines, balcones y patios, el recurso de colgar monedas se volvió tendencia tanto por su bajo costo como por los variados beneficios que aporta. Más allá de la superstición, la utilización de monedas en las macetas responde a necesidades concretas: proteger los brotes y flores de aves y plagas sin emplear productos agresivos, y al mismo tiempo armonizar el espacio con un toque decorativo y simbólico. Este truco se difunde en redes sociales y es recomendado por quienes buscan soluciones ecológicas y respetuosas con el ambiente, evitando el uso de químicos en el cuidado del jardín.
El gesto de colgar monedas tiene, además, un fuerte componente energético. En tradiciones como el Feng Shui, se considera que las monedas activan la energía de prosperidad y renovación. El movimiento y el brillo metálico no solo ahuyentan a los pájaros, sino que también simbolizan la circulación de la abundancia en el hogar. Así, este sencillo truco se convierte en una práctica de doble impacto: práctica y simbólica.

¿Para qué sirve colocar monedas en las macetas? Protección y energía positiva
El efecto reflectante de las monedas, sumado al leve sonido metálico que producen con el viento, actúa como un repelente natural para aves como gorriones, palomas o cotorras. Estos destellos de luz y el movimiento suelen resultar molestos para los pájaros, que prefieren evitar las macetas decoradas con monedas. De este modo, se protege el crecimiento de los brotes, las flores y las plantas jóvenes, sin recurrir a métodos invasivos o perjudiciales para el entorno.
En el plano simbólico, el uso de monedas en las macetas tiene raíces en creencias ancestrales y en la cultura oriental. Asociadas al intercambio y el valor, las monedas representan la protección, el crecimiento y la renovación. El movimiento constante se interpreta como un estímulo para que la energía vital fluya, evitando el estancamiento, especialmente en espacios reducidos como balcones o patios urbanos.

Riesgos de la presencia de aves en macetas y ventajas de este truco casero
La llegada frecuente de aves a las macetas puede suponer varios inconvenientes: ensucian la tierra y las hojas con sus excrementos, dañan brotes y flores, transmiten bacterias y hongos a través de sus heces y pueden atraer parásitos como ácaros o pulgas si anidan cerca. Todo esto afecta la salud de las plantas y dificulta el mantenimiento del espacio verde, además de perjudicar la estética del jardín.
Colocar monedas en las macetas es una alternativa económica, ecológica y no invasiva para reducir significativamente estos problemas. El truco favorece el equilibrio del espacio y la protección de las plantas, sin dañar a los animales ni alterar el entorno. Para quienes experimentan grandes concentraciones de aves, lo ideal es complementar este método con asesoramiento profesional, priorizando siempre opciones que respeten el bienestar animal.























