El casamiento de Bautista Lena y Delfina Villagra, que en principio parecía una celebración íntima para cerrar el 2025 y recibir el Año Nuevo, terminó desatando un escándalo inesperado. La polémica estalló cuando la pareja compartió en redes sociales las fotos de su boda y los usuarios advirtieron un detalle que no pasó desapercibido: Juana Repetto, hermana del novio, no estuvo presente.
Las preguntas no tardaron en multiplicarse y fue la propia influencer quien decidió romper el silencio y explicar qué había pasado realmente. A través de sus redes sociales, Juana fue directa y dejó en claro que su ausencia no tuvo que ver con compromisos previos ni con una decisión personal. “Ya entendí por qué está todo el país preguntándome. Era un posteo divino de un vestido blanco hasta el piso ¿o un casamiento que era un trámite?… No me invitaron. No fuimos ni mis hijos ni yo, pues no me invitaron al casamiento de mi hermano, por eso no fuimos”, expresó, dejando al descubierto una interna familiar que hasta ese momento era desconocida.
El mensaje de la cuñada de Juana Repetto sobre la boda
Mientras tanto, del otro lado, la historia de amor entre Bautista y Delfina parecía transitar su mejor momento. La pareja se conoce desde 2018 y, tras seis años juntos, decidió dar el “sí, quiero”. En sus redes compartieron postales románticas del evento, con ella vestida de blanco y él de traje, siguiendo el ritual clásico de una boda. Sin embargo, la ausencia de Juana comenzó a ganar protagonismo y a opacar la celebración.

La situación se tensó aún más por un mensaje que Delfina Villagra publicó junto a las fotos del casamiento. “Un año distinto, transformador. Nosotros, juntos. Nos llevamos la certeza de que lo más importante es la familia y los amigos”, escribió la flamante esposa. La frase no pasó inadvertida y fue leída por muchos como una indirecta dentro del contexto del conflicto.
La referencia a “la familia” resonó con fuerza y generó interpretaciones encontradas. Para algunos, el mensaje resultó contradictorio y hasta hiriente, ya que Juana no había sido invitada al evento. La pregunta quedó flotando: si lo más importante es la familia, ¿por qué dejar afuera a una hermana? La frase, sin dudas, significó un golpe anímico para la actriz e influencer.



















