Cómo hacer helado de chocolate con solo 3 ingredientes: la receta de Maru Botana súper fácil y rápida

Un helado de chocolate casero, cremoso y con crocante, hecho con solo tres ingredientes y cero complicación.

Cómo hacer helado de chocolate con solo 3 ingredientes: la receta de Maru Botana súper fácil y rápida
Cómo hacer helado de chocolate con solo 3 ingredientes: la receta de Maru Botana súper fácil y rápida

Si hay alguien que sabe de postres que salen bien siempre, es Maru Botana. Esta vez se viralizó con unos helados de cacao que se hacen en un toque y no necesitan máquina, ni cocina, ni nada raro. La combinación es bien simple: crema batida, cacao dulce y merenguitos. El resultado queda tipo bombón helado, ideal para merienda, postre o para tener guardado cuando pinta antojo.

Maru lo cuenta con esa emoción que te contagia hambre al segundo. Además de ser una receta fácil, es re versátil: podés sumar chips, frutos secos o más cacao arriba y te queda un helado distinto cada vez.

Así queda el helado de chocolate.
Así queda el helado de chocolate.

Qué ingredientes se necesitan para hacer el helado de chocolate casero

  • Crema batida sin azúcar (bien fría, cantidad necesaria para tus moldes)
  • Cacao dulce
  • Merenguitos crocantes
Este helado se prepara en pocos minutos.
Este helado se prepara en pocos minutos.

Paso a paso, cómo preparar el helado de chocolate casero

  1. Batí la crema sin azúcar hasta que quede firme, tipo chantilly. Hacelo con la crema bien fría para que monte rápido.
  2. Sumá el cacao dulce de a poco e integralo con movimientos envolventes, así no se baja el aire y queda bien cremoso.
  3. Agregá los merenguitos rotos en pedacitos. Mezclá suave para que no se desarmen del todo y quede crocante.
  4. Volcá la mezcla en moldes de helado, vasitos o un recipiente grande.
  5. Llevá al freezer hasta que estén bien firmes, mínimo 4 a 6 horas.
  6. Desmoldá y terminá con más cacao espolvoreado o lo que tengas ganas: chips, nueces, salsa de chocolate.

Con tres cosas que probablemente ya tenés en casa, armás un helado digno de confitería, sin gastar fortuna ni prender el horno. Es de esas recetas que salen bien aunque no tengas “mano”, y encima te dejan quedar como un genio frente a cualquier visita.