¿Argentina está en el top? La pregunta circuló fuerte en X y otras plataformas después de que la cuenta @ArgenRanks compartiera un listado con los diez países donde más caro sale comprar un Big Mac. Según ese ranking, el país quedó en el segundo puesto, solo por detrás de Suiza, con un precio estimado de US$ 7,37.
El dato no pasó desapercibido. El Big Mac funciona desde hace décadas como termómetro informal de la economía global y como referencia comparativa entre países. La lógica es simple: se trata de un producto estandarizado, disponible en casi todo el mundo, que permite medir el poder adquisitivo y el costo de vida de manera rápida y popular.

En el listado difundido, Suiza encabezó el ranking con un precio de US$ 7,99. Detrás apareció Argentina, seguida por Uruguay, Noruega e Italia. Estados Unidos, país de origen de la hamburguesa, quedó recién en el séptimo lugar con un valor promedio de US$ 5,79.
El debate por el precio real en Argentina
Como suele pasar con este tipo de rankings, las respuestas no tardaron en llegar. Varios usuarios cuestionaron la cifra asignada a la Argentina y pusieron el foco en el tipo de cambio utilizado. “Falso, en Argentina la hamburguesa Big Mac cuesta 8.200 pesos, unos 5,63 dólares”, escribió el usuario @PregoneroL, que insistió en que el índice no reflejaba el valor real.

Otro comentario apuntó directamente a la fecha de referencia del informe. “La última edición es de julio 2025, está tomando un TC de $1.200. Hay que darle F5”, explicó Osvaldo “Beto” Mendeleiev, dando a entender que los números necesitan actualización.
La polémica no es nueva. El llamado Índice Big Mac, creado por The Economist, se recalcula periódicamente y suele generar confusión cuando los precios locales cambian rápido o cuando existen múltiples tipos de cambio. En países con economías más estables, la comparación resulta más directa. En otros, como Argentina, el resultado depende de qué dólar se use.
Más allá del debate técnico, el ranking volvió a poner en agenda una sensación extendida: comer afuera resulta cada vez más caro en el país. Incluso tratándose de una cadena de fast food, el precio local compite con el de economías históricamente caras como Suiza o Noruega.

En contraste, algunos usuarios relativizaron el impacto. “Así sea caro en Suiza, McDonald’s sigue siendo la opción más económica para comer”, señaló @n_larenas, marcando que el contexto general también importa.



















