Damián Betular volvió a marcar agenda, esta vez lejos de la televisión y más cerca de la porcelana fina. En su pastelería de Villa Devoto lanzó una experiencia de té exclusiva que combina alta pastelería, ambientación cuidada y un formato pensado para disfrutar sin apuro. El resultado: una propuesta premium que ya genera fila virtual para reservar.
La experiencia se ofrece bajo el nombre de Reserva Ateliers y no funciona como una merienda tradicional. Acá no se entra y se pide. Todo es con reserva previa, cupos limitados y tiempos definidos. La idea es clara: viví el ritual completo, sentate, probá, charlá y quedate.
El precio es uno de los puntos que más llamó la atención. La opción más accesible es para dos personas y cuesta $170.000, impuestos incluidos. También hay formatos grupales: $680.000 para 8 personas y $850.000 para 10.
Qué incluye la experiencia y cómo se vive el ritual de té de Damián Betular
El menú que ofrece Betular está dividido en dulce, salado y bebidas, con productos que ya son marca registrada del pastelero. Macarons, petit gâteaux, cookies artesanales y scons conviven con opciones saladas más sofisticadas como brioche de trucha ahumada, bagel de papa con trufa y laminado de lomito y queso.

Para acompañar, se puede elegir café, té en hebras, limonada de frambuesa, agua con o sin gas y hasta una copa de espumante. Todo servido en tandas, con tiempos pensados para que nada sea apurado ni excesivo.

Hay dos modalidades bien distintas. El Atelier Librería es un espacio compartido, ambientado como una biblioteca, con reservas para dos personas y una duración de dos horas. Los Ateliers Privados, en cambio, están pensados para grupos cerrados, duran tres horas y apuntan a celebraciones, cumpleaños o encuentros especiales.
Un dato clave: no hay opciones veganas ni sin TACC, algo que la pastelería aclara desde el primer momento. La experiencia es cerrada y no admite adaptaciones de menú.

La propuesta se ofrece todos los días de la semana, de 9 a 20.30, en Mercedes 3900, en la Ciudad de Buenos Aires. Betular no vende solo pastelería: vende una experiencia, un clima y una forma de consumir lujo en versión local.




















