Los fanáticos de la jardinería realizan todo tipo de actividades para cuidar las plantas y que crezcan lo más saludable posible. La vegetación tanto en el interior como en el exterior le da otro aspecto estético a las casas y le aporta naturalidad. No obstante, hay que tener en cuenta algunos detalles a la hora de mantener las diferentes especies.

Los árboles de aspecto mediano que muchas personas tienen en el jardín o incluso en el balcón, en general son de frutas como limón, naranja o sus derivados. Estos necesitan un cuidado especial para protegerse de las bajas o altas temperaturas o los climas desfavorables.
Cada vez es más común ver métodos de reciclaje que se aplica a las plantas para evitar colocar productos químicos y que estas crezcan sanas, sin agregados poco naturales. Las bolsas negras atadas en los tallos es una práctica que muy recurrente en las plantaciones.

Por qué los expertos colocan bolsas atadas en los árboles
Si bien parece una actividad de decoración o de descuido, en realidad está vinculado al cuidado y protección extrema de los árboles que producen frutas.
Estas bolsas son una técnica de control físico de plagas y cada vez se pone más en práctica, sobre todo en plantaciones grandes de árboles frutales. Los expertos señalan que resguardan de los insectos que suben y bajan de los troncos para alimentarse, reproducirse o completar su ciclo vital.
Por qué las bolsas tienen que ser negras
Que las bolsas sean de color negro tiene una función específica. Los especialistas revelaron las dos funciones claves de las bolsas en los troncos de los árboles frutales.
- Generar calor con la luz del sol. Esto produce que los insectos queden atrapados y mueran.
- Disminuyen la atracción visual de los frutos. Los insectos buscan en general colores claros.
- Se recomienda revisar o cambiar cada 2 o 3 semanas. Si están rotas, sucias o llenas de insectos, hay que cambiar para que vuelvan a realizar su función.