Cuáles son los beneficios de colocar harina en puertas y ventanas

Este ingrediente más habituado a la cocina también es utilizado para solucionar uno de los problemas más comunes de la casa.

Cuáles son los beneficios de colocar harina en puertas y ventanas
Colocar harina en puertas y ventanas es un truco casero sencillo y ecológico para frenar el avance de hormigas en el hogar

Los trucos caseros que hay para evitar el ingreso de insectos o para mantener la higiene de una casa son muy difundidos en los últimos tiempos. Ahora, se conoció para qué sirve colocar harina en puertas y ventanas, como así también cuáles son sus beneficios.

El uso de ingredientes cotidianos para combatir plagas en el hogar se volvió tendencia, especialmente entre quienes buscan alternativas naturales y económicas. La harina, presente en casi todas las cocinas, es un ejemplo de cómo los elementos más simples pueden convertirse en aliados efectivos para solucionar problemas comunes. Su aplicación en puertas y ventanas responde a la necesidad de frenar el avance de hormigas sin recurrir a productos químicos ni insecticidas, lo que hace de este truco una opción respetuosa con el ambiente y segura para familias con niños o mascotas.

La eficacia de la harina para alejar hormigas radica en su textura fina y seca, que actúa como una barrera física y altera el comportamiento de estos insectos. Además, su capacidad para absorber humedad y olores contribuye a disminuir la atracción de hormigas hacia zonas donde suelen buscar alimento, como la cocina o las alacenas.

La harina tapa los rastros químicos de las hormigas y dificulta su desplazamiento, actuando como una barrera física y natural.
La harina tapa los rastros químicos de las hormigas y dificulta su desplazamiento, actuando como una barrera física y natural.

Por qué colocar harina en puertas y ventanas ayuda a combatir hormigas

El mecanismo que vuelve a la harina una opción eficaz contra las hormigas es la interferencia que produce en el sistema de orientación de estos insectos. Las hormigas se guían mediante feromonas, rastros químicos que marcan para el resto de la colonia el camino hacia la comida. Cuando la harina esparcida cubre estos rastros, dificulta la comunicación y desorienta a las hormigas, que pierden la referencia y dejan de avanzar por donde antes transitaban.

Al caminar sobre la harina, las hormigas también experimentan molestias físicas, ya que el polvo se adhiere a sus patas y cuerpo, obligándolas a retroceder o buscar rutas alternativas menos incómodas. Si bien este método no elimina a las hormigas ni las intoxica, genera una barrera que evita que ingresen al hogar o se concentren en puntos sensibles como puertas, ventanas y rincones de la cocina.

Como beneficio adicional, la harina absorbe olores y humedad, lo que reduce las pistas olfativas que suelen atraer a las hormigas, especialmente en lugares donde se almacenan alimentos o restos de comida.

Usar harina junto a vinagre, limón o especias potencia la protección contra insectos y ayuda a mantener la higiene del hogar sin químicos.
Usar harina junto a vinagre, limón o especias potencia la protección contra insectos y ayuda a mantener la higiene del hogar sin químicos.

Otros trucos caseros para mantener alejadas a las hormigas

Existen otras alternativas naturales que pueden complementar el uso de harina en la lucha contra las hormigas. El vinagre blanco, mezclado en partes iguales con agua y aplicado en superficies, es un potente repelente debido a su olor intenso, que enmascara las feromonas. El jugo de limón, por su acidez, también desorienta a los insectos y desanima su avance.

Las especias y hierbas aromáticas, como la canela, el clavo de olor, la pimienta negra y el laurel, desprenden aromas que las hormigas encuentran desagradables. Espolvorear pequeñas cantidades en grietas, zócalos o zonas de paso puede ayudar a frenar la invasión. El café molido seco es otra opción para crear barreras naturales, sobre todo en patios, balcones y macetas.

Por último, productos como talco o bicarbonato de sodio generan superficies incómodas para los insectos, mientras que la limpieza frecuente con jabón diluido en agua ayuda a eliminar restos de feromonas y mantener el ambiente menos atractivo para las hormigas.