Le ocurrió a una anciana de San Juan. La mujer hizo pasar a los cirujas a su casa y ellos le robaron.


Una pensionada de 83 años sufrió un robo en su casa, donde dos cirujas que ella invitó a pasar se aprovecharon de su confianza para llevarse una costosa colección de relojes antiguos. Según informó Diario de Cuyo, se trata de Mirta Rojo, una mujer oriunda de Buenos Aires que se mudó a San Juan hace años. Este viernes, mientras estaba en su vivienda de la localidad de La Cañada, en Albardón, hizo entrar a dos cirujas que pararon la camioneta en la puerta de su casa.

Según el relato de la víctima, su idea era venderles dos matafuegos de cobre con bronce y así pagar los medicamentos que necesitaba. Es que Mirta padece isritmia cerebral, epilepsia, gastroenterocolitis crónica y problemas cardiacos. La mujer identificó a los cirujas como un hombre mayor y otro más joven que ella misma vio en la puerta de su casa e hizo pasar. Mientras el más grande la acompañaba para ver los matafuegos, el otro se quedó en la cocina y habría sido allí cuando se llevó una colección de rejoles antiguos.

Una de esas diez piezas, según Mirta, era un reloj en minuatura que perteneció al hermano de Adolf Hitler. “Era de oro puro, tipo despertador pero en miniatura, con campanitas a los costados. Fue pasando por varias generaciones hasta que lo heredó mi esposo (fallecido), él era judío“, dijo Rojo al diario local. Tan confiada fue la pensionada que hasta le hizo sanguches a los ladrones porque le dijeron que todavía no habían comido.

Recién al otro día, a las 10.30 de la mañana, Mirta se dio cuenta de que se habían robado los relojes de la repisa del comedor. “Cuando vine del almacén quise ver qué hora era y ahí me di cuenta que no estaba un farol a querosene que en el medio tenía una malla de plata, que en ese yo veía siempre la hora”, relató muy angustiada. Según la mujer el valor de la colección es de unos 150 mil pesos pero aún no hay detenidos por el robo. 





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