Juana Repetto está en la dulce espera de su tercer hijo mientras atraviesa momento de muchos cambios, como fueron la mudanza a su nueva casa, la separación de su marido Sebastián Graviotto y la inesperada noticia de su embarazo, ya es madre de Toribio, a quien tuvo por inseminación artificial y Belisario, fruto de su matrimonio.
En pleno proceso de cambio y adaptación a la nueva vida, Juana utiliza sus redes sociales para contar su rutina, y cómo vive su embarazo. La famosa es una de las influencers de maternidad y tiene más de un millón de seguidores.

El sincero descargo de Juana Repetto sobre su cuerpo en medio de su tercer embarazo
“Sentía que no tenía novio y que nadie me quería y que no me iban a dar bola porque era gorda. Me está costando un montón verme con otra morfología este embarazo”, confesó en un video Juana.
En cuanto a sus embarazos anteriores, la famosa recordó: “Con el de Toro, yo me quedé embarazada con el peso que tengo hoy, ahora, embarazada, de casi seis meses”.
“Con Beli venía de haber hecho mi gran cambio con los grupos y qué sé yo, y estaba en mi mejor momento, en el momento de que mejor me sentí con mi cuerpo. La primera vez en mi vida, en la historia de mi vida, que me veía linda, me gustaba cómo me veía en el espejo, estuve bastante cuidadosa”, comentó Juana Repetto.
En el mismo video, la famosa se sinceró sobre su tercer embarazo: “Este embarazo, que me tomó absolutamente por sorpresa, en un momento de mi vida, de mucho cambio, mucha cosa, mucha ansiedad, no contarlo... Los primeros meses no le conté a nadie. Me daba pánico decirlo porque era todo muy especial. Y la ansiedad, un viaje que hice a Disney, todo, y ya me empecé a clavar los pa-pa-pa-pa. Subí mucho de peso al principio y es como que no me reconozco con el cuerpo”.
“Me está costando un montón o me veo en el programa y me veo la papada, los brazos, y me molesta. Y a la gente le cuesta escuchar eso, porque te dicen: ‘Qué mambos tenés con el cuerpo’. Yo siempre digo lo mismo: ‘Yo tengo mambos con el cuerpo porque soy una víctima’”, agregó la influencer.
Por último, Juana habló de los mandatos de belleza: “De chiquita la pasé mal porque había que cumplir con ciertos estándares de belleza y las novelas que veíamos eran todas chicas mega hegemónicas, flaquitas y que si tenían un gramito de grasa en la novela misma decían: ‘ay, estoy gorda’. (...) Por primera vez logré tener un cuerpo con el cual yo me sentía cómoda y me veía bien a los 29 años, 30 más o menos. Me cuesta un montón cuando veo que me estoy descarrilando“.




















