El secretario de Estado de Medio Ambiente, Alfredo Montalván, se refirió a los operativos que se realizan para combatirlas.


La práctica ilegal de quema de caña de azúcar y pastizales tiene aristas legales y culturales. Es considerada un delito penado por la normativa ambiental provincial y nacional. A su vez, esta acción está sujeta a cuestiones culturales: hasta hace tres décadas se consideraba al fuego como método auxiliar de cosecha. La piromanía está arraigada en la sociedad y se observa cada vez que los basurales, pastizales y las banquinas de las rutas arden por las llamas provocadas por los vecinos, generando problemas ambientales, sanitarios y dañando las infraestructuras.

Para combatirla, el secretario de Estado de Medio Ambiente, Alfredo Montalván, se refirió a los operativos que realiza el área de Fiscalización Ambiental, cuyos agentes trabajan para detectar campos quemados o con fuego y proceder a identificar a sus titulares para multarlos e iniciar acciones judiciales.

Quema de caña y pastizales.

“Es un flagelo que tiene muchas aristas. Arrancamos cada año a comienzos de año con una acción preventiva. En época de zafra hacemos las acciones de control y sanción” sostuvo Montalván, al tiempo que destacó el valor de herramientas como la Global Gap que es la certificación de cosecha en verde que prohíbe el uso de fuego. Estamos cerca de 40 mil hectáreas que certifican buenas prácticas”, aseguró el Secretario de Medio Ambiente.

Sobre la polémica tradición del campo, Montalván sostuvo: “tiene una arista penal porque la quema de pastizales y de caña es un delito. Y también es cultural, no podemos olvidarnos que hace menos de 30 años se enseñaba en la Facultad de Agronomía la quema como método auxiliar de cosecha” y sostuvo que hoy las prácticas rurales cambiaron.

Por otro lado sostuvo que “el humano es pirómano y se quema basura, pastizales y malezas de las banquinas de las rutas, acción que genera problemas graves. Estamos trabajando a tiempo y estas acciones son en concurso de todos. Tienen que saber que el fuego no sólo daña la salud sino también tiene consecuencias económicas”.




Comentarios