El cantante surcoreano Psy, conocido internacionalmente por su éxito viral “Gangnam Style”, fue detenido bajo la acusación de haber obtenido medicamentos con receta sin acudir a un hospital.
El músico de 47 años, cuyo nombre real es Park Jae-sang, se encuentra bajo investigación en la comisaría de Seodaemun, en Seúl, junto a un médico de un hospital universitario de la ciudad.

La agencia del rapero emitió un comunicado en sus redes sociales admitiendo el “error” y ofreciendo disculpas al respecto. “A Psy le diagnosticaron un trastorno crónico del sueño y está tomando pastillas para dormir según lo prescrito por su médico”, aclaró el texto.
Además, precisaron: “No hubo una receta por parte de un representante, aunque en algunos casos, terceros recibieron los medicamentos en su nombre”.
Los detalles sobre la detención del cantante Psy
Se cree que en 2022 hubo “terceros” que retiraron los medicamentos recetados a Psy, destinados a tratar la ansiedad y los trastornos del sueño, actuando en su nombre sin que él se presentara personalmente. Este hecho contraviene la legislación surcoreana, que exige que los pacientes reciban ciertos fármacos personalmente debido a su potencial de generar dependencia.
Ante esta situación, las autoridades realizaron un allanamiento en las últimas horas al hospital universitario del que supuestamente habrían salido los medicamentos y procedieron a confiscar los historiales médicos del artista para avanzar en la investigación.

Por su parte, el médico de Psy se defendió de las acusaciones, asegurando que el tratamiento fue brindado de manera remota y que no hubo intención de infringir la ley. Este caso generó gran repercusión mediática en Corea del Sur, ya que involucra a una de las figuras más reconocidas internacionalmente del país y abre el debate sobre el control de medicamentos con potencial adictivo y la responsabilidad de los intermediarios.
El caso de Psy evidencia la rigurosidad con la que Corea del Sur regula los medicamentos con potencial adictivo y pone en el centro la responsabilidad tanto de los pacientes como de los intermediarios. Aunque el artista goza de fama mundial, la investigación demuestra que nadie está por encima de la ley, y subraya la importancia de seguir los protocolos médicos al pie de la letra para evitar sanciones legales y mediáticas.