El Ministerio de Seguridad señaló que no hubo denuncia contra el grupo liderado por Andrés "Pillín" Bracamonte.


Así como encontró un poco de oxígeno frente a su crisis futbolística, en Rosario Central nadie acusó recibo sobre la visita de la barra brava antes del partido con Godoy Cruz. A dos semanas del episodio, desde el Ministerio de Seguridad de Santa Fe señalaron que “no se presentó ninguna denuncia” por el apriete.

“Lamentablemente, lo que hicieron encontró luego la aprobación del público en general porque el equipo ganó”, expresaron funcionarios provinciales a la hora de interpretar la respuesta de la comisión directiva canalla a tono con el plantel y el cuerpo técnico.

El incidente generó preocupación dentro de la cartera a cargo de Maximiliano Pullaro, pero la investigación se encontró con un “freno” a la hora de revisar los testimonios y las pruebas disponibles. Fuentes consultadas por Rosario/12 remarcaron que “no había imágenes tomadas en el club en el momento en que fueron los barras”.

La presencia de los hinchas que responden a Andrés “Pillín” Bracamonte tomó estado público y nadie se animó a negarla. Tanto las autoridades de la Academia como los futbolistas y el entrenador Diego Cocca confirmaron el encuentro, pero evitaron cualquier tipo de referencia sobre amenazas. A esto se agregó que no hubo actuaciones de oficio por parte de la Justicia provincial para esclarecer la situación.




Comentarios