Los 80.000 habitantes están imposibilitados de cumplir la recomendación de lavarse las manos con agua y jabón.


En plena pandemia declarada por la OMS (Organización Mundial de la Salud) a raíz del COVID-19 el pasado 11 de marzo el acceso al agua potable se ha instalado como una prioridad a nivel global.

En Caleta Olivia se reavivó la tensión con un problema histórico, como la falta de gestión y administración de los recursos hídricos que mostró su peor cara cuando gran parte de los 80.000 habitantes se vieron imposibilitados de cumplir con la recomendación de “lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón”.

El privilegio de ‘lavarse las manos’ La primera recomendación que surge a nivel global, es el lavado de manos, además del aislamiento social ¿Pero qué ocurre cuando no se cuenta con el vital elemento? En Caleta Olivia, de manera regular numerosos barrios tienen desabastecimiento de agua y la reciben solo a través de camiones aljibes. Otros tantos reciben por red con una presión tan baja que apenas alcanzan a almacenar unos pocos litros.

En los últimos días se registraron dos roturas del acueducto proveniente del Lago Muster profundizando estas desigualdades en el acceso, distribución y uso del agua potable. En medio de una pandemia se relevaron frases tales como “nos piden higiene y limpieza, pero no tenemos agua”, “hace 12 días no tenemos agua”, “los planes de contingencia desplegados no dan abasto. La mayoría de los vecinos afectados deben pagar por el transporte de agua en camiones” y así sucesivamente. En tanto desde el ente regulador (y proveedor), la Empresa Estatal Servicios Públicos se fortalecieron acciones para acelerar las reparaciones y maximizar los esfuerzos dentro del Plan de Contingencia vigente.

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En esa línea, para innumerables caletenses lavarse las manos para prevenir el COVID-19 es un privilegio. Por un lado, no tienen agua suficiente. Por el otro, en algunos casos reciben agua por camiones aljibes dudándose de su procedencia y calidad. Al respecto un vecino manifestó en diversos medios “me llenaron con agua sucia y lo contaminaron. Teniendo el tanque limpio… vivimos en el barrio General Paz donde nunca llega el agua”.

¡En plena emergencia de salud, es una burla que nos hagan esto!” Una pandemia como el COVID-19 que registra más de 700.000 casos confirmados a nivel global y ya se cobró más de 33.925 víctimas fatales mantiene en vilo al mundo entero produciendo en el plano local un momento de inflexión con respecto a la problemática del agua potable ¿Habrá continuidad en la política hídrica de nuestra ciudad a partir de este fenómeno? ¿Se producirá una ruptura para cambiar la cultura del agua a nivel local?

Ayer se detectó la rotura del acueducto.

Al respecto, referentes del Foro Ciudadano Agua Potable para Caleta Olivia señalaron “es una grave contradicción lo que estamos padeciendo. Que una de las principales campañas que el gobierno demanda es quedarse en sus casas y lavarse las manos. Desde ya, una medida que ha sido acorde con el contexto. Lo que resulta insólito es que se profundicen campañas de concientización del lavado de manos, cuando todos sabemos que muchas familias no cuentan hoy con el vital elemento”.

A su tiempo, indicaron que “Caleta no está en buenas condiciones para enfrentar una pandemia de esta naturaleza ya que gran parte de la población depende de la distribución de agua insuficiente por redes, de camiones aljibes y de la incertidumbre de no saber cuándo se producirá una nueva rotura”.

Por ello, cualquier tipo de política sanitaria que no reconozca su condición al agua como derecho humano, que garantice su distribución equitativa será insuficiente en este contexto. Sería además una conducta negligente y criminal lucrar en medio de una pandemia, porque el bien mayor es “preservar la vida de las personas”.

El corte de agua afectará a tres localidades.

Por ello, cabe preguntarse si ¿Hay algún tipo de control y sistema de sanciones efectivas que regulen este negocio que significa lucrar con las necesidades de las personas? ¿La conducta del gobierno actual, está garantizando de forma eficiente efectiva y permanente el agua para toda la población?

Es precisamente bajo este panorama que las políticas públicas, ya sean pares o impares serán las claves para que estado, empresas y ciudadanos pongan en juego la creatividad para subsistir en la emergencia en el corto plazo. Apuntar al diseño y producción de un Plan Integral de Gestión del Agua en el mediano y largo plazo que pueda ser visualizado como resultado positivo de lo que nos dejará esta experiencia inédita de un nuevo orden global.

Fuente: Laura Córdoba- etnograficas




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