La primera jornada en el nuevo juicio por la muerte de Paula Toledo ocurrida en 2003, el tercero en el historial de debates, hubo fuertes testimonios.

Luego de la declaración que dio Marcos Graín, el único acusado en esta oportunidad por la violación en manada, tortura y asesinato de la joven que entonces tenía 19 años, fue el turno de la madre y el hermano de Paula.

El tribunal que integran Néstor Ariel Murcia, Alejandro Celeste y Esteban Vázquez Soaje, también hizo lugar a las declaraciones testimoniales del médico forense y un perito que debieron trabajar sobre el cuerpo de la víctima y la escena del crimen. Ambos profesionales dieron detalles, casi espeluznantes, de las heridas que tenía la joven y le provocaron la muerte.

Marcos Graín, es el único acusado por la muerte de Paula Toledo en 2003. Poder Judicial

Ante la mirada del imputado, que enfrenta cargos por abuso sexual con acceso carnal agravado seguido de muerte, Nury Ribotta, mamá de la víctima, se tomó un momento para describir la personalidad de Paula. “Era una chica sencilla, cariñosa y soñadora. Ella decía que era una artista. Era muy dada, no desconfiaba de nadie y para ella todos eran buenos”, señaló.

Acerca de Grain y la relación que mantenía con su hija, dijo: “No me consta que Paula se veía con nadie. A Grain lo vi una sola vez, en el hall de entrada cuando mi hija me lo presentó. Le dije que se fuera, que no quería esos amigos para ella”.

En cuanto al día en que ocurrió el hecho -30 de octubre de 2003-, relató que ese día Paula se fue a la escuela, volvió a almorzar y luego se volvió a ir a la escuela. “Esa noche me fui a acostar y Paula se quedó levantada. No vi a Grain pero el vecino me dijo que lo vio cerca de mi ventana, la gente del barrio lo vio con Paula esa noche. Al otro día me enteré de la muerte de Paula. Me levanté temprano, debió ser mi hija que me llamaba”, contó.

El hermano de Paula Toledo aportó datos acerca de Grain y el grupo de amigos que integraba. “La gente les tenía miedo porque vivían drogados y robaban. Los vecinos no lo quieren decir porque todavía tienen miedo y están amenazados”, señaló.

Los detalles de un crimen brutal

La de este miércoles fue la primera de varias jornadas testimoniales –se espera que sean 65 los testimonios que se incorporen en este juicio- y sirvió también para conocer el relato del médico forense que examinó el cuerpo de la víctima. “En este caso hubo muerte por inhibición”, aseguró y detalló luego: “las lesiones del ano provocaron un reflejo vasovagal que genera el cuerpo que deja de irrigar sangre y genera un paro. Si no moría por inhibición, hubiese muerto por asfixia”.

Otro de los peritos que declaró en calidad de testigo explicó que el cadáver de Paula Toledo presentaba lesiones en el cuerpo y el rostro. “Esas heridas eran cóncavas, por lo que había altas probabilidades de haber sido provocadas con una botella”. Este mismo testigo habló de las quemaduras de cigarrillo en las manos y lesiones a nivel genital.

En cuanto a la escena del crimen señaló la presencia de huellas de arrastre de la víctima. “También se encontraron huellas de neumático biciclo y, junto a éstas, otra más que iba en paralelo que se dedujo que eran de Paula, que había montado ese vehículo. Todos los indicios nos señalaron que Paula murió detrás de esa vivienda abandonada y que fue abusada en un lugar distinto del que murió”.

Otros detalles que dio a conocer este perito marcaron lo que habría sido la golpiza previa a la muerte. Recibe el primer golpe en la zona del hígado y luego el resto de los golpes, eso explica que no se haya defendido. Luego sujetaron su cara contra el piso y al aspirar e ingresar pasto y tierra a los pulmones le causa asfixia por sofocación”, señaló.