En algunos casos, los montos exorbitantes alcanzaron a hogares que están incorporados a la tarifa social. 


Durante la semana pasada, y tal como dieron a conocer desde la delegación local de la Defensoría del Pueblo, se multiplicaron los reclamos por montos excesivos en la facturación de Litoral Gas, con boletas de hasta $3 mil para jubilados que perciben la mínima.

Lo más llamativo es que el cálculo ya incluye el beneficio correspondiente a la tarifa social. Antes, las familias favorecidas sólo debían pagar por los servicios de transporte, distribución e impuestos de cada factura, mientras que el consumo de gas en sí mismo estaba enteramente subsidiado por el Estado. En cambio, ahora, el Gobierno subsidia el equivalente de consumo que corresponde a la categoría de usuario R1 distribuido por metros cúbicos.

“A medida que van llegando las facturas, la gente se acerca a preguntar si hay que pagarlas o no. Lo que hacemos nosotros es analizar cada caso. Hay vecinos que vienen con boletas de $10 mil. Incluso, hubo un hombre que vive en un edificio alimentado por una caldera a gas al que le vino $15 mil”, comentó la abogada Romina Moretta, al frente de la cartera.

La letrada recordó también el fallo dictado este año por la Justicia federal de Dolores para evitar que las compañías corten el suministro por falta de pago y advirtió que “para quienes se vean afectados, tenemos un mecanismo para solicitar la reconexión del servicio”.

Un caso similar se registró en Rosario, donde a una jubilada de 73 años se le facturó una boleta por $2712,18. Intervino la Multisectorial contra los Tarifazos y se realizó un reclamo formal ante la prestataria.




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