Las dos acusadas por el homicidio de Lucio Dupuy, en Santa Rosa, La Pampa, estarían atravesando por un período de adaptación dentro de la cárcel de la ciudad de San Luis. La madre del nene, Magdalena Espósito Valenti (24) y su pareja, Abigail Páez (27), son las principales sospechosas de causar la muerte por fuertes agresiones al niño de 5 años.

Según se dio a conocer, en el Servicio Penitenciario 1° de San Luis, donde fueron alojadas por cuestiones seguridad, están aisladas y transitando un período de adaptación.

Magdalena Espósito Valenti y Abigail Páez, las mujeres acusadas de matar a golpes a Lucio Dupuy (5)

Terminado el tiempo de la adaptación, las autoridades del módulo femenino de la penitenciaría informaron que Espósito y Páez continuarán en el mismo pabellón que hasta ahora, pero cerrado solo para ellas. Esto se debería a cuestiones de seguridad, más allá de su acostumbramiento al ámbito carcelario.

Días atrás, poco después de la llegada a la Penitenciaría de ambas, había trascendido que les habían dado una bienvenida no muy cálida, con golpes y tumultos, pero resultó que la información y el video eran falsos.

Cuando arribaron al penal la semana pasada, se dispuso que cada una de ellas durmiera en celdas separadas, aunque una al lado de la otra. Según la abogada de Espósito, Silvina Blanco, se las habría separado ya que a la hora de declarar podrían presentar intereses enfrentados.

Esto se debe, en parte, a que todavía no se confirma si la madre de Lucio estuvo en su casa al momento de los golpes que dejaron al borde de la muerte al niño, que no se pudo salvar.

Justicia por Lucio Dupuy

Se supone que la estadía para ambas en el lugar no será breve, ya que el pasado sábado fiscales de la causa habrían encontrado pruebas para “agravar la acusación” hacia ambas mujeres.

En el penal, mientras tanto, Espósito y Valenti tuvieron una conversación con el capellán, recibieron apoyo psicológico, se entrevistaron con algunas autoridades del penal y con enviados del Ministerio de Derechos Humanos. Se supo que hablaron poco y nada, de acuerdo a lo descripto por El Chorrillero.

Lucio Dupuy

Durante la semana, las mujeres no pudieron salir al patio ni a caminar, porque así lo indica el protocolo carcelario. Aunque, en un futuro cercano, no serán las únicas convivientes en el lugar. Su sumará otra mujer también acusada de matar a su hijo.

La idea es que esta mujer las vaya introduciendo de a poco a la vida de la cárcel. En el pabellón estarán ellas 3 solas. Cada una con celda individual”, detallaron algunas fuentes carcelarias.

Por otra parte, se habrían mostrado interesadas en terminar el secundario. Por ello, dialogaron con gente de Educación para interiorizarse de los planes de estudio. Y todo se dio rápido, ya que se habría concretado la inscripción para que comiencen en el ciclo 2022.

Está previsto que ambas puedan acceder a cursos de corte y confección, computación o algún taller en la biblioteca. También podrán recibir visitas de 9 a 13, algo que ya hizo Páez cuando recibió a su mamá durante una hora.