Este martes por la noche San Juan se conmocionaba por la muerte de una nena de 2 años que falleció cuando se incendió su vivienda. Sin embargo, a menos de 24 hroas del trágico siniestro, otra nena se quemó y, esta vez, se salvó de milagro. La menor tiene 7 años y su cuerpo se prendió fuego cuando estaba parada muy cerca de una estufa en su casa.

Según publicó el diario Tiempo de San Juan, todo ocurrió en Carpintería, Pocito, un distrito al Sur de San Juan. Ahí estaba la pequeña Brisa Belén Matamoro, de 7 años, junto a sus padres. Todos se refugiaban del frío en el domicilio y la niña se acercó demasiado a la estufa a leña que usaban para mantener el calor.

La ropa de Brisa se prendió fuego por acccidente y de manera muy rápida. Sus padres. Romina Bravo y Pablo Matamoro, escucharon los gritos y cuando giraron vieron a su hija prendida fuego. Con sus propias manos apagaron el fuego del cuerpo de su hija y ellos también terminaron con serias quemaduras, aunque ninguna compromete su vida.

Otro es el caso de Brisa que fue bañada con agua fría y luego envuelta con una colcha en la que la trasladaron hasta el Hospital Marcial Quiroga y más tarde hacia el área pediátrica del Hospital de Niños, en la Capital sanjuanina. La nena tiene quemaduras en las piernas, brazos, cuello y parte del rostro. "Está muy delicada y le pusieron respirador", contó su tío Orlando al diario local.

La pequeña sobrevivió al incendio pero pelea por su vida en el nosocomio y no puede respirar por sus propios medios. Sus progenitores sólo quedaron con quemaduras en sus manos, producto del desesperado intento por detener las llamas en el cuerpo de Brisa.