Con Juan Carlos Baglietto a la cabeza, la Trova Rosarina celebró el viernes en la ciudad los 40 años del disco que dio comienzo a su historia, “Tiempos difíciles”, con un show en un Anfiteatro Municipal colmado. El momento más emotivo fue la dedicatoria especial al periodista y productor Gerardo Rozín, recientemente fallecido.

El reencuentro de la ya mítica agrupación que hace cuatro décadas sacudió desde Rosario al rock nacional y a la música popular argentina, tuvo en escenario al propio Baglietto y a sus compañeros Silvina Garré, Rubén Goldín, Adrián Abonizio, Fabián Gallardo y Jorge Fandermole.

El concierto inició a las 21, cuando las luces del anfiteatro Humberto de Nito se apagaron y apareció en escena y en solitario Juan Carlos Baglietto. El músico y productor se paró en el escenario situado frente al río Paraná y ante una multitud de personas de distintas generaciones que había agotado las entradas.

La Trova Rosarina se presentó en el Anfiteatro de Rosario Foto: Archivo

Los asistentes no tuvieron que esperar mucho para ver al resto de La Trova, porque ya en la segunda pieza fue el turno de la presentación de Garré, e inmediatamente así la siguieron Goldín, Abonizio, Gallardo y el propio Fandermole, quien se acopló en el sexto tema para interpretar “Río Marrón”.

El show, que contó con la asistencia en primera fila del intendente de la ciudad, Pablo Javkin, tuvo su momento más emotivo cuando los músicos dedicaron a coro un pasaje a Gerardo Rozín. Con la cara del periodista rosarino en las pantallas, identificado con la historia de la banda y la ciudad, el público acompañó con un aplauso de pie.

Juan Carlos Baglietto y Silvina Garré Foto: Archivo

De esta manera comenzaron los festejos por los 40 años del disco de Baglietto, publicado en abril de 1982 en plena guerra de Malvinas, que sería el disparador para un grupo de artistas que incluye pero no se limita a los presentes anoche, y que dejó una marca indeleble en la música popular nacional.

De hecho, aquel álbum contó también con la participación, entre otros pioneros de la escena local, de otro rosarino que en aquel momento comenzaba su carrera como Fito Páez, que en aquella ocasión escribió “La vida es una moneda”, canción que luego fue popularizada en la voz de Baglietto.

En las horas previas al recital, la Trova fue distinguida en un acto en el Hotel Plaza Real como Patrimonio Artístico y Cultural de la ciudad, una iniciativa impulsada por la concejala Mónica Ferrero.