Villa La Angostura y el país entero sigue pidiendo justicia por el femicidio de Guadalupe Curual y todas las mujeres víctimas de la violencia machista. Estos crímenes no solo se llevan la vida de una persona por el simple hecho de ser mujer, sino que golpean la vida de cada una de las personas que la rodean. Ese es el caso de Roberto Yevenes, el joven policía que actualmente era novio de Guadalupe: su mamá también fue víctima de un femicida.

Yevenes estaba junto a la joven de 20 años y su hija en el momento que Bautista Quintriqueo los sorprendió. Ambos hombres forcejearon y el policía terminó herido; en ese momento Guadalupe intenta escapar del violento, pero no lo logró y terminó asesinada en pleno centro de la localidad neuquina.

Los vecinos de Villa La Angostura marcharon por tercera vez pidiendo justicia por Guadalupe Curual.@carlasanhuezaa | Twitter

La actual pareja no solo pesa con este dolor sino que en 2009 tuvo que sobreponerse de la muerte de su madre producto de un femicidio en la localidad de Polttier. Si bien en ese entonces no existía la figura de femicidio en el código penal, Martina Gladys Epulef fue asesinada por su ex pareja, Luis Leonardo Yevenes, en la calle Santiago del Estero al 600, del barrio Los Canales. El episodio se produjo en la vía pública como en el caso de Guadalupe, el 23 de diciembre de dicho año cuando la mujer de 51 años salió de su casa: el femicida la apuñaló y luego intentó quitarse la vida.

La pesadilla se vuelve a repetir en la vida de Yevenes, porque la secuencia es similar. El femicida sobrevivió y fue sometido a juicio durante tres días, detalla LMNeuquén. La pena que pidió el fiscal Alfredo Velasco Copello para el asesino fue perpetua al recabar los datos suficientes para comprobar que el hombre fue el autor del crimen: Roberto fue uno de los que declaró junto a sus tres hermanos y definieron a su padre como “un hombre violento, que perseguía y vigilaba a su madre”.

El agresor era expareja de Guadalupe y había sido denunciado anteriormente.laangosturadigital

El padre de Roberto fue condenado a prisión perpetua en ese entonces por encontrarse culpable del homicidio agravado por el vínculo; ahora con la figura de femicidio incorporada en el código penal se espera que Quintriqueo reciba la misma condena. Vale aclarar que el hombre de 32 años sigue internado en grave estado luego de que intentara quitarse la vida por segunda vez, razón por la cual no se lo ha imputado formalmente en la causa.