El proyecto es de la Facultad de Lenguas de la UNC. Seleccionaron seis localidades por sus características lingüísticas relevantes, además de culturales, históricas y económicas


La ciudad de Córdoba fue seleccionada como sede del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española. Comenzó este miércoles y durará hasta el sábado 30. En este marco, la Facultad de Lenguas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) presentará su proyecto “Las hablas de Córdoba. Registro, conflicto y proyecciones”.

Sobre 52 puntos lingüísticos importantes en la provincia de Córdoba, para el proyecto seleccionaron seis localidades: Villa Cura Brochero, Villa del Rosario, Villa de Tulumba, Huinca Renancó, Marco Juárez y Córdoba capital. Éstas representan localizaciones geográficas y lingüísticas del norte, oeste, este, sur y centro de la provincia cordobesa.

“El haber designado a Brochero entre las seis localidades para que sean parte del Congreso Mundial de la Lengua tiene que ver con la historia política e institucional y por sobre todo la relación directa que tiene el pueblo con el Santo Brochero”, expresó el intendente Gustavo Pedernera.

El relevamiento muestra las características al hablar, las frases y los dichos de cada región de Córdoba. En este sentido, Pedernera aclaró: “El criterio de mi gestión siempre fue mantener nuestras costumbres en el habla, en la música, en la comida y en la vida cotidiana. Eso hace que mantengamos nuestra riqueza cultural y nuestras raíces”.

Cura Brochero

En el proyecto participaron vecinos de Brochero quienes se expresaron de una manera genuina. “Me tocó estar en una entrevista casi dos horas hablando tal cual uno es, con nuestras propias características”, contó el intendente.

Al consultarle sobre las diferencias que nota en el lenguaje de los habitantes del valle y de la sierra, explicó: “El valle es muy amplio, por ejemplo, bien al oeste en la zona de Pocho tienen un acento muy especial diferente al pueblerino. El serrano también tiene sus particularidades que se dan por la comida, el clima y las carencias que tenían y tienen en la sierra”.

“Nuestros abuelos serranos se expresaban de una forma particular a la hora de comer, trabajar y divertirse. Los serranos tenían fiestas que las hacían durar dos o tres días, las famosas rifas, un evento que se hacía en una casa de familia y rifaban algo y se juntaba mucha gente a comer, a tomar algo, a tocar la guitarra, a escuchar música. Eso también habla del espíritu festivo que tienen”.

Cura Brochero

“El serrano es un tipo muy observador, que analiza, callado, fiel, humilde, mira bien donde va a dar el paso, comprometido, el compromiso vecinal que tenían para hacer un corral, levantar una casa, una solidaridad invalorable”, concluyó el intendente.

Para el proyecto “Las hablas de Córdoba. Registro, conflicto y proyecciones”, seleccionaron localidades cuya habla puede llegar a mostrar huellas lingüísticas de sustratos como el comechingón (hênîa y kâmîare), sanavirón, pámpido (ranqueles o rankülche) y vestigios de guaraní. También muestran distintas idiosincrasias culturales, históricas y económicas, además de lingüísticas.

Entrevista: Saúl García / Redacción: María Inés Aiuto






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