Después del anuncio de la semana pasada del presidente Alberto Fernández y en medio de la disputa entre el Gobierno nacional y el porteño por las clases presenciales, un nuevo coletazo de los anuncios le llegó a los gimnasios de la Ciudad, que no podrán abrir sus puertas a menos que tengan espacio al aire libre.

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En las restricciones anunciadas el último miércoles se nombraba la práctica de deportes en lugares cerrados, pero como no había una referencia explícita para los gimnasios, se mantuvieron en funcionamiento hasta este lunes. A partir de mañana, los únicos que podrán ofrecer turnos serán aquellos que tengan espacio al aire libre.

(Archivo / AP).

Según detalló Clarín, en 2020, 1.600 de 8.000 gimnasios tuvieron que cerrar. “Para los gimnasios de barrio la situación es desesperante, porque no tienen espacios para trabajar al aire libre. Eso sí va a pasar en algunas sedes de las grandes cadenas, pero no en todas”, dijeron al mismo medio fuentes de la cámara que nuclea a los comercios del rubro.

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“No hay margen para cerrar. Fuimos una de las pocas actividades que el año pasado estuvimos sin actividad casi todo el año. No podemos aguantar ni una semana cerrados ahora. Nosotros necesitamos trabajar”, agregaron.

Lo mismo ocurre en Provincia de Buenos Aires, en los municipios pertenecientes al AMBA, alcanzados por las disposiciones de la última semana. Aquellos gimnasios que se encuentren allí tampoco podrán abrir sus puertas por, por lo menos, dos semanas.