Primero fueron los bares y restaurantes de Rosario los que anunciaron un cese al pago de impuestos, cargas sociales y alquileres ante la imposibilidad de hacerle frente por las restricciones sanitarias. Y ahora los gimnasios se sumaron a la movida, ante la imposibilidad de generar ingresos por tener que permanecer cerrados.

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La propuesta a las autoridades gubernamentales es de que se los exima de forma directa, y mientras duren las restricciones, del pago de: impuestos y tasas municipales, provinciales y nacionales; alquileres de locales y sueldos, más cargas sociales. Y para poder recuperarse, plantearon a largo plazo una exención del impuesto de Ingresos Brutos, la reducción del IVA al 10,5 y el congelamiento de tarifas de servicios, más un plan de asistencia para el pago de sueldos por 24 meses.

“Solicitamos a los Gobiernos provincial y municipal que intervengan, junto con las empresas concesionarias de servicios públicos, para el no cobro de tarifas y subsidie a los dueños de locales por el monto no percibido de los alquileres y los exonere del pago de aportes y rubros patronales y sindicales. También pedimos que subsidien a los empleados y trabajadores autónomos del sector respecto al pago de sus salarios y honorarios”, señalaron desde la Cámara de Gimnasios.

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Argumentaron que desde marzo de 2020 han tenido que permanecer cerrados por largos meses, luego pudieron volver pero con un aforo máximo del 30%, si poder usar vestuarios y duchas, para finalmente tener que cerrar otra vez. La consecuencia fue una brusca caída de los inscriptos, que lejos está de ser compensada por las ayudas estatales, mientras que los gastos fijos no pararon de crecer.

Finalmente, solicitaron una reunión a las autoridades provinciales para definir una serie de protoclos para la vuelta de la actividad en junio.