En medio de las negociaciones del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el G20 ratificó este miércoles su apoyo para que el organismo revise y eventualmente modifique los sobrecargos que les cobra a los países súper endeudados como la Argentina.

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El Gobierno de Alberto Fernández interpretó el acuerdo del G20 como un espaldarazo para el planteo de la Argentina, dado que es el país más endeudado del mundo con el organismo, concentrando el 61% de todo el crédito otorgado por el FMI.

En un comunicado, los ministros de Finanzas y gobernadores de Bancos Centrales del G20 solicitaron una vez más que el FMI revise su política de sobrecargos, tras jornadas de incertidumbre por trascendidos que indicaban un revés para el pedido argentino.

Los sobrecargos firmados por el Gobierno de Mauricio Macri en 2018 al solicitar el crédito le significan a la Argentina pagos extra de entre 900 y 1.000 millones de dólares extra por año, por lo que cambia la ecuación de la deuda total y real.

La gestión Fernández no quiere firmar la renegociación del pasivo de 44.000 millones de dólares hasta tanto el FMI no elimine esos sobrecargos, a lo que considera un altísimo costo financiero.

Estos sobrecargos son cobrados por el FMI a la Argentina porque el país excedió el 187% de su cuota en el crédito tomado en 2018 por el entonces ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, en la gestión Macri.

“Agradecemos al FMI su actualización sobre la política de sobrecargos y esperamos con interés seguir debatiendo en el Directorio Ejecutivo del FMI en contexto de la revisión interina de los saldos precautorios”, dice específicamente el comunicado del G20.

Horas antes había sido la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien aclaró que el directorio no había tomado una decisión de rechazar sobre el pedido argentino de eliminar los sobrecargos, a contramano de lo publicado por la prensa especializada de Wall Street.

Martín Guzmán, ministro de Economía de Argentina, se reunió con la economista búlgara Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI.

“No hemos tomado la decisión de una forma u otra”, dijo Georgieva respecto de una reunión informal del directorio. “Hubo apoyo para que el Fondo haga lo que hace periódicamente y que consiste en revisar las cosas, como los recargos”, dijo.

Según Georgieva, “probablemente la historia (sobre los sobrecargos) tenga que definirse con para continuar” en las negociaciones con la Argentina y con otros países que tienen deudas y piden lo mismo.

El pedido de eliminar los sobrecargos tuvo eco en Argelia, Brasil, Colombia, Congo, Costa de Marfil, Egipto, Etiopia, Filipinas, Gabón, Ghana, Guatemala, India, Irán, Líbano, México, Nigeria, Paquistán, Perú, Siria, Sri Lanka, Sudáfrica, Trinidad y Tobago.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, se reunió el martes con el asesor principal del Tesoro de los Estados Unidos, David Lipton, y con el subsecretario de Relaciones Institucionales del Tesoro, Andy Baukol. A ambos les pidió apoyo para que el FMI revise sus sobrecargos.

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Derechos especiales de giro

El G20 ha celebrado la asignación general de DEG implementada por el Fondo el 23 de agosto de 2021, que ha puesto a disposición el equivalente a 650 mil millones de dólares en reservas adicionales a nivel mundial.

“Apreciamos los recientes progresos realizados por el FMI para ofrecer opciones viables a los miembros con fuertes posiciones externas para canalizar voluntariamente una parte de sus DEG asignados, de acuerdo con las leyes y regulaciones nacionales, para ayudar a los países vulnerables”, dijo el G20.

Fondo de Resiliencia

El G20 pidió al FMI que establezca un nuevo Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad (RST, por sus siglas en inglés) -en consonancia con su mandato- para proporcionar financiación asequible a largo plazo para ayudar a los países de bajos ingresos, a los pequeños Estados en desarrollo y a los países vulnerables de ingresos medios a reducir riesgos futuros para la estabilidad de la balanza de pagos, incluidos aquellos derivados de las pandemias y el cambio climático.

Por la corresponsalía de Buenos Aires.