La ONU pidió a los países ricos que redirijan parte de la próxima emisión de derechos especiales de giro que hará el Fondo Monetario Internacional (FMI) para las naciones menos desarrolladas, para ayudarlas a salir de las crisis de la pandemia y lograr una “recuperación inclusiva y verde”.

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El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) emitió un informe en el que sostiene que esa emisión representa una oportunidad única para ayudar a los países más vulnerables a afrontar la crisis de la COVID-19 y sus grandes problemas de deuda pública.

Cristalina Georgieva, titular del FMI (Presidencia).Presidencia.

El FMI prevé asignar derechos especiales de giro, su moneda nominal, por valor de 650.000 millones de dólares, la mayor inyección de liquidez desde 1945, en un intento por apoyar la respuesta a la actual crisis.

“Esto es casi un regalo único para el mundo en estos momentos si se usa de forma sabia”, dijo el administrador del PNUD, Achim Steiner, y subrayó que el resultado está en manos de los países ricos.

El PNUD plantea que las naciones con fundamentos económicos sólidos y reservas de sobra redirijan de manera voluntaria derechos especiales de giro que les corresponden con el fin de asegurar una “recuperación verde e inclusiva a nivel global”.

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Si ello no ocurre, argumenta en su informe, la emisión ofrecerá cierto alivio a los países con más dificultades, pero será insuficiente.

El PNUD destaca que de esos 650.000 millones únicamente 55.000 millones corresponderían a los 82 países en desarrollo con niveles de deuda problemáticos, lo que equivale solo a alrededor del 1,8% del total de su deuda.

Es decir, no cubriría ni siquiera un año de pago de intereses para la mayoría de esos países.

Mientras tanto, unos 283.000 millones corresponderían a las potencias del G7 y 438.000 millones al conjunto de los países de ingresos altos.

El PNUD insiste en que, sin más apoyo, los países en desarrollo no tendrán los recursos necesarios para invertir en la lucha contra el coronavirus y en otras áreas clave como la crisis del clima.

Según el economista jefe de la agencia, George Gray Molina, en el camino de la recuperación hay dos grandes obstáculos: las vacunas —aún muy escasas en gran parte del mundo— y la deuda pública —que obliga a muchos países a dedicar su espacio fiscal a su pago en lugar de poder invertirlo en luchar contra el virus o el cambio climático—.

Con información de EFE.