Yanina Benítez Guerrero es una joven que en junio de 2021 soportó una descarga de 13 mil voltios en su cuerpo y debido al accidente perdió sus brazos y parte de la nariz. El influencer Santiago Maratea conoció a sus padres y se propuso recaudar dinero para mejorar la calidad de vida de Yanina.

Durante la entrega de Premios Martín Fierro Digital que se realizó en Neuquén, Maratea recibió una carta de la familia de la joven, que se acercó a él.

“La productora del evento me llevaba de la mano a las corridas y al paso leo un cartel que decía ´Santi leeme´. Quise llevarme el cartel y un pibe me dice que no, que me lleve la carta. Agarré la carta y escuché que el chabón empezó a festejar. Me re flasheó todo eso”, contó el influencer.

La familia de Yanina le contó la historia en una carta que le dieron al influencer durante la entrega de los Premios Martín Fierro Digital en Neuquén. Foto: LM Nequén

“Leí la carta detrás de la alfombra roja, justo me sacaron una foto, y es terrible la historia. También estuve con el papá que me trajo una remera y nos sacamos una foto y conocí a las primas. El padre me agarraba muy fuerte las manos, le pregunté cuánta plata necesitaba y me dijo que 20 millones. Le pregunté si eran pesos o dólares, me respondió que pesos y respondí que ok, es posible. Al ver que era realizable, se emocionó mucho”, relató.

El influencer recordó que cuenta con 300 mil euros del medicamento para Fede, el bebé que falleció antes de poder recibir el tratamiento y que su familia devolvió para ser usado en la ONG que Maratea proyecta lanzar.

“Me parece muy acertado usar parte de ese dinero en que Yanina pueda tener los brazos y su nariz, y pueda tener un fin de año esperanzador. Se los quiero comentar y quiero saber qué opinan ustedes”, le consultó a sus millones de seguidores de Instagram.

Qué le pasó a Yanina

El 16 de junio de este año, la joven cipoleña se encontraba en su trabajo, cuando rasqueteando una pared, recibió una descarga eléctrica de 13 mil voltios al tocar un techo de chapa. Peritos confirmaron que un cable de alta tensión estaba tocando las chapas. Lo que provocó una explosión.

El primero en llegar fue su hermano, que le tiró la escalera y la pudo despegar de la corriente. “Yo estaba muerta, sin signos vitales. Mi hermano me revivió. No sé cuánto tiempo estuvo haciéndome reanimación. Para él fueron horas, pero insistió hasta que pudo hacerme volver a la vida”, contó en diálogo con una radio neuquina.

Tiempo después, el 27 de agosto recibió el alta. Tras el accidente debieron amputarle los dos brazos y perdió parte de su nariz. “También en el muslo derecho tengo un injerto porque por ahí salió la electricidad”, relató Yanina.