Momentos de alto nerviosismo pero con un final feliz se vivieron el pasado sábado a las 16 en un domicilio de Avenida Rioja entre San Luis y Libertador, en Capital. Una mamá de apellido Aracena, de 37 años de edad, realizó un desesperado llamado al 911 y al rato un móvil comunal de Capital se hizo presente y prestó colaboración para reanimar a un bebé de un año y 10 meses que no respiraba.

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El pequeño, llamado Ezequiel, pudo ser reanimado gracias al actuar de los efectivos. El equipo comunal estuvo compuesto por el sargento Andrés Maximiliano Rodríguez, dependiente de la dirección D2 de la Central de Policía y el chofer Marcelo Villa. Una vez que llegaron al domicilio, comenzaron a hacer el trabajo de reanimación RCP al bebé que no respiraba. Los resultados no eran positivos a pesar de hacer el procedimiento en varias ocasiones.

Solicitaron una ambulancia y en la espera, la situación se ponía más tensa y crítica entre la mamá del niño y los funcionarios de Capital. Por la demora, el efectivo policial pidió ser autorizado para trasladar al menor en un móvil comunal, cuestión que fue aprobada desde el centro de comunicaciones. Por eso, rápidamente llevaron al bebé y a su mamá al hospital y en el camino el sargento continuó con la reanimación, aunque la criatura continuaba sin reaccionar.

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Afortunadamente, antes de llegar al nosocomio el niño comenzó a dar signos de que respiraba y así pudieron entregarles al pequeño Ezequiel a los médicos del hospital. Luego, el bebé pudo mejorar y los médicos destacaron el trabajo y compromiso de los funcionarios que resultaron fundamentales para que el chico continuara con vida. Tanto el niño como su madre quedaron internados en observaciones en el hospital.