En el Servicio Penitenciario unos 60 internos practican el deporte de la guinda. Sueñan con jugar en el Bicentenario.


Bajo la mirada de 30 efectivos, en la cancha de césped del Servicio Penitenciario de San Juan, conocido también como Penal de Chimbas, presos de diferentes pabellones juegan al rugby como medio de inserción y transformación. Son unos 60 internos que se hacen llamar “Espíritu Rugby” y le dan vida a un deporte que hasta hace seis meses era desconocido en la cárcel provincial. El proyecto nació mediante el convenio que firmó la Corte de Justicia, el Ministerio de Gobierno y la Fundación Espartanos, el primer equipo de rugby del país que nació entre rejas y hoy funciona en la Unidad 48 de San Martín, provincia de Buenos Aires.

El plantel entrena martes y jueves, y fin de semana participa de una especie de jornada recreativa a puro rugby. Para dicha actividad llegan los voluntarios sanjuaninos de la Fundación Espartanos y árbitros de la Unión Sanjuanina de Rugby. Además dentro del complejo se implementa un operativo de seguridad especial, que cuenta con efectivos dentro del campo de juego como en las afueras, en calle Benavídez, donde también hay familiares y curiosos observando cada uno de los partidos.

Espíritu Rugby.

En apenas seis meses ya se sumaron 60 presos, entre penados y procesados. Para quienes trabajan en el Servicio Penitenciario significa una evolución, ya que hasta hace unos años era muy difícil que los pabellones se cruzaran para participar de alguna actividad. Sin embargo, gracias al deporte, primero el fútbol y ahora el rugby, los presos de todos los sectores comparten una misma cancha y hasta un mismo equipo. No hay distinción, sino unión.

Durante la jornada de rugby la cantidad de internos obliga a jugar seis partidos. En el campo de juego estuvieron los equipos, ambos se diferencian con camisetas que fueron donadas por la Fundación Espartanos y Secretaría de Deportes. “Estamos muy entusiasmados con este proyecto. Para muchos somos la parte negra del país, pero no todos somos iguales. Hay gente que está dispuesta a cambiar e insertarse en la sociedad”, contó M.G, uno de los internos que integra “Espíritu Rugby”, a Tiempo de San Juan.

Espíritu Rugby.

Según expresó la mayoría, ahora sueñan con salir de la cárcel y disputar un partido en el Estadio del Bicentenario, sede de varios encuentros de Los Pumas. Según explicó Javier Figuerola, director del Servicio Penitenciario, todo depende de la evolución que tenga el equipo en cuando a la disciplina y el orden.

“Es posible organizar un partido fuera del penal, está dentro del proyecto. En función de los avances que tenga el interno en la conducta, orden y predisposición fuera y dentro de la cancha se va analizando. Es importante que a través de este deporte se vaya estimulando la espiritualidad, el respeto y la convivencia”, señaló Figuerola.





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