Un momento muy angustiante es el que vive Ana Andrada junto a su familia. Es que el pasado lunes 9 de noviembre un sujeto encapuchado entró a robarle a su humilde negocio de Villa Funes, Pocito. El malviviente le apuntó con un arma y le pedía la recaudación pero la mujer no tenía dinero. Fue en ese momento cuando se le ocurrió tirarle el agua caliente que tenía en el termo. El ladrón, quemado, se escapó pero no sin antes amenazarla y decirle que la iba a "hacer boleta". La familia ahora está atemorizada. Aseguran que viven con miedo a que el delincuente vuelva y les haga daño.

Una de las hijas de la víctima, de 17 años, le contó a Diario de Cuyo lo vivido por su madre. "Entró y empezó a gritarle a mi mamá que quería la plata del kiosco, le apuntaba con el arma y le decía que si no le daba la plata le iba a pegar un tiro", relató. La mujer no tenía dinero para darle y fue en ese momento cuando se le ocurrió tirarle el agua caliente que tenía en el termo. "El tipo se agarraba la ropa y trataba de despegársela del cuerpo porque se quemaba. Ahí le pegó a mi mamá una piña en el pecho y le gatillaba con el arma, pero no le salió ningún tiro", agregó la joven.

El delincuente escapó, se llevó un pájaro que la familia tenía en la puerta de la casa. Y desde allí, amenazó a Ana. "Le dijo que va a volver y que la va a "hacer boleta". Tenemos mucho miedo", cerró la hija de Andrada.

Inmediatamente los ladrones -había uno afuera esperando en moto- se dieron a la fuga, las víctimas llamaron a la Policía, que hasta ahora dieron con la moto en la que se movilizaban los delincuentes. Se trata de una Honda Titán de 150 cilindradas, halladas en el interior del asentamiento La Colmina, también ubicado en Pocito. ​Los ladrones aún se encuentran prófugos.