Fue en un juicio abreviado en el Tribunal Oral Federal de la provincia. Sus líderes recibieron 11 y 8 años.


Este miércoles, en un juicio abreviado, fue condenada la mayor banda narco de la provincia de San Juan. Se trata de la que lideraban Víctor el “Chato” Camargo y Cristian Sánchez, quienes estando presos orquestaban toda la logística para traer droga de afuera de la provincia y venderla adentro. 

La investigación de la Policía Federal para poder desbaratar a la banda del “Chato” duró dos años, desde mayo de 2016, hasta julio de 2018. Junto con ellos dos cayeron otras 32 personas que tenían distintos roles dentro de la organización ilícita, según informó Diario de Cuyo. Camargo fue detenido en agosto de 2017 pero desde adentro de la cárcel siguió manejando el negocio con Cristian Sánchez, preso desde julio del mismo año.

Afuera, las esposas de ambos líderes, eran la otra pata de la banda. Se trata de Rosa Olivera, esposa de camargo que actuaba como nexo y Ana Noemí Calivar, la esposa de Sánchez que fue detenida en la Terminal de Ómnibus de San Juan, con dos mulas que había contratado para traer droga de Buenos Aires. Éstas dos mujeres que actuaban de transporte eran Natividad Vilchez y Jésica Álvarez, que traían más de 55 kilos de marihuana.

Otros de los integrantes de la organización eran Cristian “Primo” Altamirano y Sebastián Caballero, ambos de Buenos Aires. José “Cata” Spina, era el remisero que iba a buscar a la cárcel a Maximiliano Cabañez cuando éste salía y lo llevaba a Mendoza a buscar más droga. El otro remisero que transportaba era Luis Franco González, indicaron desde la Fiscalía.

Los acopiadores de la droga eran acopiadores: Silvia Ester Domínguez, Carlos Flores, Daniela Vargas, “Jony” Ochoa y Lucas Arroyo. Con ellos actuaba también Guillermo García, entre otros. En total, tras una serie de allanamientos la Policía logró secuestrar 103,464 kg de marihuana, 2,220 kg de cocaína, 711 gramos de anfetaminas, 72.961 pesos, 58 celulares, 18 chips, 8 autos, 3 motos, computadoras, tablets, pendrives, balanzas, cuadernos con anotaciones y hasta una gorra y un chaleco de la Policía provincial. Camargo recibió 11 años de prisión y Sánchez 8, el resto de los miembros terminaron con condenas menores. 




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