La fiscalía modificó la calificación a Sergio Vargas y lo imputó como partícipe secundario. El viudo está acusado de encubrimiento. 


Fueron dos semanas intensas en la causa que busca esclarecer el crimen de Jimena Salas, ocurrido el 27 de enero de 2017 en Vaqueros. Por ahora, las sospechas recaen sobre Nicolás Cajal, viudo de la víctima, y Sergio Vargas, quien está detenido desde la semana pasada. Pero en esta instancia todo es materia de investigación. 

Nicolás Cajal declarando ante los medios, Salta. (Web)

La semana pasada terminó con un detenido, Sergio Vargas, y un nuevo cambio de fiscales a cargo de la investigación por disposición del procurador general, Abel Cornejo. Ahora Ana Inés Salinas Odorisio y Gustavo Torres Rubelt trabajan en el caso. 

El miércoles, la causa dio un giro con la imputación del viudo de la víctima por encubrimiento agravado. A raíz de esto, modificaron la acusación del detenido, ahora considerado partícipe secundario del asesinato. 

Los fiscales consideraron que el accionar de Vargas habría consistido en colaborar con los autores materiales del hecho como alertante. Días atrás se había dicho que Vargas era un sicario. 





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