En medio del conflicto político que generaron las últimas balaceras en Rosario, un empresario de Paseo Pellegrini desvinculó los ataques contra la parrilla El Establo y Jorgito Junior’s. El comerciante estuvo presente este martes en un abrazo simbólico al restaurante acribillado el último fin de semana en el centro de la ciudad.

“La policía no tiene nada todavía. Además, el conductor de la motocicleta que disparó contra el restaurante tenía casco puesto”, afirmó Leonardo Santero, uno de los referentes del corredor gastronómico. Así como remarcó la falta de avances en la investigación, sentenció que el atentado “no tiene nada que ver” con el episodio en el local de comida rápida de 27 de Febrero y Laprida.

Gastronómicos, vecinos e integrantes de algunas organizaciones se unieron en un aplauso este martes a la noche frente a la parrilla (Juan José García).

El restaurantero fue uno de los empresarios que se acercó a Pellegrini e Italia en solidaridad con los dueños y trabajadores de la parrilla baleada la noche del domingo. En paralelo con este encuentro, en la sede local del Gobierno de Santa Fe recibieron a otros representantes del rubro y prometieron triplicar los patrullajes.

Según Santero, el ataque contra El Establo se registró después de una serie de “llamados intimidatorios” que los empresarios del Paseo Pellegrini recibieron en las últimas dos semanas. Ante la consulta de Télam, precisó que les pidieron “dinero a cambio de protección”.

Además de dar cuenta de las amenazas por mensajes de texto, el comerciante destacó: “Vinimos a prestar apoyo, mostrar la situación y pedir ayuda”.