En Miramar de Ansenuza, un grupo de voluntarios asisten a los adultos mayores visitándolos todas las semanas, ayudándoles con trámites y realizando sus compras, para evitar que los mismos salgan de sus hogares ya que constituyen el grupo de riesgo ante la pandemia de coronavirus.

Además, los voluntarios les llevan libros y comparten un momento con los abuelos, haciendo un poco más llevadera la cuarentena.

Y fue en una de esas visitas, en que a Gladys Fogliatto le ofrecieron la posibilidad de comunicarse con algún familiar a través de una videollamada. Gladys pensó en su nieta que acababa de ser mamá y todavía no conocía a su bisnieto.

La emoción de la mujer al ver por primera vez a su bisnieto contagió a todos los presentes. Con la voz entrecortada, la abuela le pide a su nieta que no se asuste, que está muy emocionada, le dice.

Mirá el inolvidable momento