Un empleado rural de 59 años de Paraje El Quebracho, en el departamento La Paz, fue condenado a 11 años de prisión por violaciones reiteradas a su sobrina. La víctima, que padece retraso madurativo, padeció las violaciones por parte de su tío desde que era una niña de entre 10 y 12 años hasta sus 20, en 2012, cuando quedó embarazada fruto de los abusos intrafamiliares.

El pedido de detención fue realizado por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná y fue ejecutado por el personal de la Comisaría N° 15 de Santa Elena el 30 de junio luego de que la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia entrerriano, conformada por los vocales Miguel Ángel Giorgio, Claudia Mizawak y Bernardo Salduna, rechazara el recurso de queja interpuesto por la defensa del violador, el 11 de junio de 2021, informó La Sexta.

Los hechos

El hombre cometía las violaciones en la casa de la abuela de la menor, donde convivía con el victimario, ubicada en paraje El Quebracho, sobre la Ruta Provincial N° 48, en la zona rural de Santa Elena. La víctima “sin poder precisar fecha y hora exactas, pero aproximadamente durante doce años, hasta aproximadamente el mes de agosto o septiembre de 2012, en su vivienda ubicada en Paraje El Quebracho, (su tío materno) procedió, en reiteradas oportunidades, a encerrar a la denunciante en su habitación y, venciendo su resistencia a través del empleo de la fuerza física, quitarle sus prendas de vestir, accediendo carnalmente a la referida, resultando como consecuencia de los abusos sexuales perpetrados, el embarazo de la víctima”, detalló la fiscalía en el juicio.

La joven le relató los hechos por primera vez en 2013 a una agente del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (CoPNAF), que intervenía en razón del estado de desnutrición de su hija, que en aquel momento tenía 5 meses de vida, y sobre la que el informe del Servicio de Genética Forense confirmó un 99,99% de paternidad con respecto al tío abusador durante el proceso penal posterior.

Por otro lado, la víctima aseguró en su denuncia inicial que su hermana también era víctima de violaciones por parte del tío y que los hijos de ésta eran también fruto de aquel incesto. Pero durante el juicio, no se avanzó en ese sentido dado que esta segunda joven no solo decidió no denunciar al hombre sino que junto a su madre y otra de sus hermanas, declararon para “encubrir” al imputado y coaccionadas por la “dependencia económica” de él, en un contexto de “naturalización del incesto” y “las violaciones intrafamiliares”, manifestó la fiscal de Coordinación, Matilde Federik.

Si bien la víctima radicó la denuncia contra su tío en octubre de 2013, recién lo condenaron en primera instancia en 2019 y el violador interpuso varios recursos, hasta que la sentencia quedó firme, el mes pasado.